Cada Domingo de Resurrección, la localidad conquense de El Herrumblar revive una de sus festividades más arraigadas: El Chozo, una celebración que combina devoción, identidad cultural y espíritu comunitario.
Los preparativos comienzan días antes, cuando los vecinos del municipio se organizan para levantar esta estructura con ramas y vegetación. Más que un simple refugio, El Chozo simboliza la colaboración y la transmisión de valores y tradiciones de generación en generación. El día de la festividad, la estructura se convierte en el epicentro de los actos religiosos y festivos, acogiendo la tradicional misa y un encuentro que reúne a familias, amigos y visitantes.
Una experiencia que une cultura y gastronomía
El Chozo no es solo un evento religioso, sino también una manifestación cultural que refuerza la identidad del pueblo y atrae cada año a visitantes interesados en descubrir su autenticidad. La jornada, marcada por cánticos, convivencia y degustación de productos típicos, ofrece una experiencia única en la que la historia y la emoción se entrelazan.
Este año, la festividad ha adquirido especial relevancia tras su presentación en Fitur 2025, donde fue reconocida como una de las tradiciones más representativas de la provincia de Cuenca. Este reconocimiento resalta su valor cultural y su papel en la promoción del turismo rural, contribuyendo a la conservación de costumbres ancestrales.
Los Quintos y Quintas, guardianes de la tradición
Uno de los aspectos más singulares de esta festividad es el papel de los Quintos y Quintas de El Herrumblar, quienes cada año asumen la responsabilidad de preservar esta costumbre. Junto a sus familias, se entregan a la construcción del Chozo, asegurando su continuidad.
Sin embargo, la celebración no se limita a los jóvenes. Durante más de dos meses, madres, tías, abuelas y demás mujeres del pueblo trabajan en la creación de flores de papel y adornos, que llenan la Calle del Calvario de color y simbolismo. Este esfuerzo colectivo refuerza los lazos comunitarios y mantiene viva la memoria del pueblo.
Desde el Ayuntamiento de El Herrumblar, se invita a vecinos y visitantes a participar en esta festividad única, que sigue siendo un símbolo de unión y tradición. Una jornada en la que el pueblo abre sus puertas para compartir su orgullo por un legado que, año tras año, resiste al paso del tiempo.


