Los veterinarios de Cuenca exigen al Gobierno de España un «consenso» con ellos a la hora de elaborar normas legislativas con el fin de que no se obstaculice su trabajo. A raíz de los últimos casos que han salido a la luz sobre las restricciones que tienen estos profesionales para administrar medicamentos y la ralentización del proceso de cura con los antibióticos por el Real Decreto 666/2023 de la Ley del Medicamento, los organismos colegiados han convocado una concentración este miércoles en todo el país. En Cuenca, se reunirán en la Subdelegación del Gobierno a partir de las 10 horas.
Desde el Colegio Oficial de Veterinarios de Cuenca señalan que se sientes «gravemente afectados por esta ley», que obedece a un reglamento de la Unión Europea para regular el uso de fármacos, ya que se está demostrando que el uso indebido de antibióticos está provocando que los cuerpos se vuelvan resistentes a ellos. Destacan que esta normativa «no se ajusta a una práctica profesional moderna y eficiente».
Desde el 2 de enero de 2025, la normativa española sostiene que la comunicación de los datos de prescripciones veterinarias para antimicrobianos debe ser aplicable también a animales de compañía, aunque este punto ya era obligatoria para especies de interés ganadero desde el año 2023 como medida adicional de refuerzo a los programas REDUCE, destinados a la reducción voluntaria del consumo de antibióticos en diferentes especie.
El presidente del colegio de veterinarios en Cuenca, Luis Miguel Colmenar, sostiene que aunque la postura común es reclamar un «reconocimiento social» de su trabajo, no quieren ser «alarmistas». «Los veterinarios, por encima de cualquier normativa, tenemos nuestro código deontológico y no creo que dejemos de atender a ningún animal», destaca el presidente. Lo que buscan, dice, es un «bien común» entre sanitarios y una regulación profesional «justa basada en criterios científicos, ajustada a las nuevas necesidades y con la debida proporcionalidad en la determinación de obligaciones y responsabilidades de los profesionales veterinarios».
Colmenar resalta que lo positivo de estas movilizaciones es que «nos pone de acuerdo en que el análisis de este problema significa que esto no siga así, ya que a la profesión veterinaria nos dificulta mucho el trabajo». «Lo que decimos es que esto son las consecuencias de no habernos hecho caso en estos dos años», destaca el presidente de los veterinarios de Cuenca.
La veterinaria «abandera el caso de una sola salud», insiste Luis Miguel Colmenar, junto con otras profesiones sanitarias. «Desde 2014 hasta 2022, el uso de antibióticos se ha reducido un 70% en animales de producción, porque conocemos la problemática y algo tendrá que ver mi profesión porque somos los que los prescribimos», sostiene Colmenar. Sin embargo, las interpretaciones de la normativa española en comparación a otras leyes europeas están «dificultando nuestro servicio tanto a la sociedad como a los animales.