Este miércoles se celebra en la Audiencia Provincial de Cuenca el juicio contra una acusada de un delito de robo con violencia e intimidación en casa habitada en concurso ideal con un delito de detención ilegal, cometido durante el año 2009 en Tarancón. La mujer enfrenta una petición de seis años de prisión, además de la prohibición de comunicación por cualquier medio con la víctima, así como de aproximarse a ella, y una indemnización de 9.100 euros por las afecciones generadas. El juicio estaba previsto para el pasado 14 de diciembre.
En el escrito de calificación provisional del ministerio fiscal se detalla que la acusa abordó a la víctima junto a otro hombre, que se encuentra en situación de rebeldía procesal, “y tras una breve conversación con ésta, le dijeron que los tenía que acompañar al banco, siendo que ante la actitud renuente de ésta, le dijeron “Tu vida o el dinero”, al tiempo que le pusieron en el costado un objeto contundente”.
Y continúa: “acto seguido la condujeron contra su voluntad hasta un vehículo (…) y una vez en el mismo la condujeron hasta la oficina de la sucursal de Banesto en Tarancón, en la cual tuvo que realizar, tras ser requerida para ello por la acusada y el procesado, de una de sus cuentas, un reintegro de 2.000 euros en efectivo que entregó a la acusada y su acompañante, los cuales, acto seguido la montaron en el referido vehículo y de igual forma hicieron que les llevara hasta su domicilio, y una vez allí se apoderaron de su interior de un ordenador portátil”.
Una vez la víctima hubo cumplido lo exigido por la acusada y su acompañante, estos la dejaron en su domicilio. El escrito de calificación provisional añade que durante el transcurso de los hechos también le arrebataron el móvil. Los efectos personales y el dinero sustraído fueron finalmente recuperados por la víctima en buen estado. “A consecuencia de tales hechos sufrió, según informe forense, ansiedad y cefalea secundaria a estrés, trastorno de estrés postraumático, tardando en sanar un total de 180 días, de los cuales 3 resultaron impeditivos para el desarrollo de su normal actividad”, concluye el escrito.