Lluvias intensas dejan 80 litros por metro cuadrado en La Alberca de Záncara y transforman dos calles en ríos

A pesar de las inundaciones en varias calles, la situación ya está controlada y no se han registrado daños graves en la localidad

Las intensas lluvias que han azotado este martes La Alberca de Záncara han dejado un total de 80 litros por metro cuadrado de precipitación, con ríos de agua que alcanzaron hasta 60 centímetros de altura en dos calles de la localidad, la Avenida de la Cultura y la Avenida Juan Carlos I. Sin embargo, la situación ya está controlada y no se han registrado daños personales y tampoco daños materiales de consideración, según ha confirmado el alcalde, Francisco Quílez, a Voces de Cuenca.

«Llevábamos muchos años sin ver algo así», ha reconocido Quílez, quien ha recordado que fenómenos similares se dan en la localidad aproximadamente cada 25 años. No obstante, ha aclarado que «esta no ha sido de las más grandes».

La lluvia comenzó alrededor de las 15:15 horas y se prolongó hasta las 21:00, según ha explicado el propio edil. A pesar de la fuerza del agua, que convirtió algunas calles en auténticos cauces, no se han registrado incidentes de gravedad ni ha sido necesaria la intervención de los servicios de emergencia. «No ha quedado mucho barro y todo está prácticamente limpio», ha asegurado el alcalde.

Según ha informado el teniente de alcalde, Nicolás Martínez, el punto álgido de la crecida se produjo «sobre las cinco y media de la tarde». En ese momento, la fuerza del agua era tal que generó auténticos ríos en distintas zonas del municipio.

En cuanto a los daños, Quílez ha señalado que solo «algún vecino ha visto entrar algo de agua en su vivienda, pero en poca cantidad». Uno de los espacios más afectados ha sido el restaurante El Bodegón, que tuvo que cerrar debido a la acumulación de barro. «Esta mañana el dueño estaba limpiando para poder abrir cuanto antes», ha explicado el alcalde.

José De la Fuente, dueño del restaurante El Bodegón: «Sacamos agua como locos»

El agua que entró este martes en el restaurante de José de la Fuente le ha obligado a cerrar temporalmente su negocio para limpiar los estragos causados por la riada.

«Hemos tenido que cerrar hoy porque seguimos limpiando el barro», explica el propietario del establecimiento situado en la Avenida de la Cultura. Aunque el agua no llegó a una altura alarmante dentro del local, sí ha provocado daños considerables. «Aquí dentro del local pasaría cerca de 10 centímetros de agua», detalla. Sin embargo, lo peor no ha sido la inundación en sí, sino las consecuencias: «Más que el agua, lo peor es el barro».

El restaurante estaba cerrado en el momento en que comenzó la tormenta, por lo que José y su familia no se encontraban en el establecimiento. «Estábamos en mi casa porque ayer librábamos y cuando bajamos ya había entrado el agua», relata. Cuando se dieron cuenta de la magnitud del problema, decidieron actuar de inmediato. «Ayer por la noche ya estábamos aquí unas 20 personas sacando agua, amigos y familiares vinieron a ayudar», cuenta. «Sacamos agua como locos».

Una de las principales calles de La Alberca, este martes por la tarde. FOTO: Nicolás Martínez.

Uno de los principales daños se ha producido en las cámaras frigoríficas del restaurante, situadas en la parte más baja del local. «Lo peor son las cámaras de frío y de congelado, que se han estropeado. Se ha echado a perder el producto», lamenta José.

Pese a la magnitud de la riada, el propietario del restaurante ya ha vivido una situación similar en el pasado. «Me ocurrió algo parecido en el 97, en otro local que teníamos. Aquella vez fue peor, llegó a entrar un metro de agua», recuerda. «Ya sé lo que es esto, pero no deja de ser desagradable. Es mucho trabajo y muchas pérdidas».

A pesar de los destrozos, José de la Fuente es optimista y espera reabrir su restaurante cuanto antes. «Mañana ya estaremos de nuevo abiertos», asegura. «Todavía queda algo de barro por limpiar, pero ya casi está todo».

Las calles más afectadas

El alcalde ha subrayado que las calles más bajas -La Alberca de Záncara, como la Avenida de la Cultura y la Avenida Juan Carlos I-, han sido precisamente las más afectadas y fueron los lugares donde el agua formó auténticos ríos. «Aquí es normal que pase esto, porque el agua baja desde los cerros y termina acumulándose en algunas calles», explica el hostelero. Ahora, toca recuperar la normalidad lo antes posible.

La intensidad de las lluvias también ha afectado a la agricultura, causando inundaciones en cultivos principalmente de ajo y cereal.

Las siguientes fotos corresponden al aspecto que presenta la localidad este miércoles: