Un balance conquense de los Juegos Olímpicos de Tokio

Repaso a la actuación de deportistas conquenses, originarios, residentes y enconquensados

Este domingo el pebetero de Tokyo 2020 se apagó y se encerró en sí mismo. Se acababan así unos de los Juegos Olímpicos más atípicos de la historia: sin público en las gradas salvo la excepción de algunas subsedes, celebrados un año después de lo previsto y con el omnipresente coronavirus colándose en la Villa Olímpica y disipando o entorpeciendo opciones de medallas. Cuenca recordará también esta edición como aquella en la que por primera vez coincidieron dos deportistas nacidos en su territorio: el tenista Pablo Andújar y el ciclista Jesús Herrada. Hasta ahora el máximo de participantes conquenses por cita olímpica estaba establecido en uno: el ciclista Jaime Huélamo, en Múnich 1972; la baloncestista Ana Belén Álvaro en Barcelona 1992; el corredor Juan Carlos de la Ossa en Pekín 2008; y el triatleta Josemi Pérez en Londres 2012.

Además de a Herrada y Andújar, la ‘delegación conquense’ desplazada a Japón incluía también a dos atletas que, aunque nacidos y residentes en otras partes de España, tienen vínculos familiares directos con localidades de la provincia así como a representantes de otros países que residen en nuestra ciudad. Este es un balance del rendimiento y los resultados de unos y otros.

JESÚS HERRADA

Equipo español de ciclismo en carretera.

El sábado 24 de julio, un día después de la ceremonia inaugural, Jesús Herrada se convertía oficialmente en olímpico. Lo hacía tras la incertidumbre de los días previos; el positivo de un masajista del la selección española dejó en el aire la participación del combinado hasta apenas unas horas antes del inicio de la prueba masculina de ciclismo. Un trastorno que dejó notar en el rendimiento de los corredores nacionales. El moteño cuajó durante buena parte de la carrera una actuación notable, aguantando en el grupo principal hasta que los ataques y arreones finales lo descolgaron. Terminó en el puesto 62º a 11 minutos y 27 segundos del campeón, el ecuatoriano Richard Carapaz.

PABLO ANDÚJAR

También el primer sábado del programa olímpico debutó el tenista Pablo Andújar. Cayó en la primera ronda del cuadro individual frente al francés Hugo Humbert, un rival a priori asequible pero que supo resistir mejor el ritmo del encuentro y aprovecharse de las carencias del conquense, que arrastraba molestias desde su retirada en Wimblendon por lesión. El primer set estuvo muy reñido (7-6 favorable al galo) y perder el tie-break condicionó la suerte del partido, con un claro 6-1 en el segundo.

En dobles, donde Andújar formó pareja con Roberto Caballés, el guión fue muy similar. Sólo cambiaba el día, el partido se disputo el domingo 25, pero también hubo un apretado primer set que se llevó por muy poco la dupla de los italianos Lorenzo Sonego y Lorenzo Musseti. Tras el inicial 7-5, los transalplinos remataron el duelo con un 6-4 que expulsaba al tenista de Cuenca de los Juegos.

THIGO ALVES, FEDERICO PIZARRO Y PABLO SIMONET

Argentina.

Tres jugadores de la actual plantilla del Incarlopsa Cuenca han participado en los Juegos Olímpicos. Uno de ellos con Brasil (Thiago Alves) y dos con Argentina (Federico Pizarro y Pablo Simonet). Había además en ambos cuadros una amplia colección de viejos y recientes conocidos del balonmano conquense, como los Leo Maciel y Tercerol, entre otros. Las dos selecciones sudamericanas compartían grupo con España, que logró la medalla de bronce, y ninguna pudo pasar de la ronda previa a los cruces. Los argentinos saldaron su participación con pleno de derrotas mientras que los brasileños solamente ganaron un partido, precisamente el disputado contra el cuadro albiceleste (25-23).

CARLOS MAYO

Aragonés descendiente de El Provencio, municipio al que sigue vinculado, Carlos Mayo finalizo 13º en la final de los 10.000 metros que acogió el 30 de julio el Estadio Olímpico de Tokio. Marcó un tiempo de 28:04 tras aguantar hasta el último kilómetro con el grupo principal. La victoria fue para el etíope Barega.

También estaba previsto que Mayo disputara los 5.000 metros, disciplina en la que es campeón de España. Sin embargo, no pudo hacerlo al resentirse de unas molestias en el pie. «Ahora mismo voy cojo, así que es imposible tomar la salida. Me fastidia y lo siento. Tenía ganas de salir a disfrutar, con menos presión y más confianza, pero es lo que hay”, lamentaba el atleta al comunicar la noticia a sus seguidores.

PABLO TORRIJOS

El ramaje del árbol genealógico del castellonense Pablo Torrijos también entronca con las tierras de Cuenca, exactamente con las del municipio de Villar de Olalla. Es otro ejemplo de atleta al que perjudicaron las molestias físicas en la anhelada cita olímpica. Cayó eliminado en la madrugada del 3 de agosto en la ronda clasificatoria de triple salto. Solamente puedo completar la primera tentativa con 15.87 metros (el acceso directo a la final estaba marcado en 17,05), mientras que la segunda fue nula y la tercera la terminó corriendo. Quedó en el puesto 25º en su segunda experiencia en los Juegos ya que también acudió a Río 2016.

MARÍA VICENTE

Foto: COE

Decenas de vecinos, habituales y veraneantes, de Huélamo se concentraron este jueves para seguir las andanzas en Tokio de la atleta María Vicente. Entre ellas sus madre, natural de la localidad serrana y que a más de 10.690 kilómetros envío todos sus ánimos a su vástaga, que logró la mejor marca española en heptatlón en unos Juegos Olímpicos. Terminó la prueba combinada en el puesto 18º de la clasificación general con 6.617 puntos, a 674 puntos de la medalla de oro, la belga Nafissatou Thiam. La mayor alegría se la dieron los 200 metros, que recorrió más rápido que todas sus rivales mientras que se le atragantó la jabalina. Dada su juventud, 20 prometedores años, se piensa en ella ya como una de las referencias a tener en cuenta en París 2024.

ALBERTO GINÉS Y LAURA MÉNDEZ

Laura Méndez, atleta que entrena recurrentemente en la localidad conquense de La Cierva y en la pista Luis Ocaña de la capital para habituarse a la altitud que no hay en su Valencia natal, no pudo terminar la maratón y de hecho llegó a perder el conocimiento durante la exigente prueba. También eran recurrentes las visitas a Cuenca por motivos deportivos de Alberto Ginés, la primera medalla de oro olímpica de escalada. Tal como atestiguan redes sociales y prensa especializada, el cacereño se ha enfrentado a las vías de las Hoces conquenses y ha disfrutado y padecido recurrentemente las posibilidades que ofrece el entorno natural para este deporte. Unos retos que a buen seguro han contribuido a su preparación.