Situación de «relativa calma» la que se vive en la Residencia Sagrado Corazón, gestionada por la Diputación Provincial de Cuenca. Así la ha definido el presidente provincial, Álvaro Martínez Chana, al ser preguntado por los medios de comunicación durante el transcurso de una rueda de prensa.
Según ha indicado, hay «un caso confirmado que está en el ala de aislamiento de las dos plantas con las que cuenta la Residencia Provincial». Además, hay «dos trabajadores que están en estado positivo y que están en sus casas confinados».
Martínez Chana ha desvelado que «se han realizado a lo largo de este fin de semana más de 300 pruebas y todas han dado negativo». En este punto, ha remarcado que «desde mayo no se ha producido ningún fallecimiento derivado de la COVID-19 y que el verano ha pasado prácticamente sin ningún caso hasta hace unos días».
«Con todas las precauciones porque esto no sabemos por dónde puede entrar, yo quiero agradecer el trabajo de todo el personal que está en la residencia porque los números están ahí, las familias creo que están contentas porque están muy bien atendidos dentro de esta excepcionalidad: el gran trabajo que se está haciendo tiene reflejo en esa relativa calma», ha sentenciado el presidente provincial.
En cuanto a la situación en el resto de la plantilla, ha aseverado el presidente que «puede haber algún caso en determinadas áreas», si bien «hay unos protocolos que se cumplen. En el momento en el que se detecta un caso pasa a confinamiento y ahí sí que tenemos un trabajo coordinado con la Delegación de Sanidad para seguir esos protocolos y que no exista ningún problema».