Infravivienda en Tiradores, movilidad en el Casco y falta de zonas verdes: los problemas de Cuenca (MAPA)

El Casco Antiguo, Tiradores y San Antón son los lugares donde se observan las problemáticas más acentuadas respecto a infravivienda y bienestar social. El Centro se enfrenta a las cinco tipologías de necesidades.

Los problemas económicos, de vivienda o espacios urbanos, medioambientales, de movilidad y sociales son los que se enfrentan diversas zonas de la ciudad de Cuenca tras un diagnóstico realizado por el Ayuntamiento de la capital para la Agenda Urbana 2024-2030, un plan de acción creado por Naciones Unidas con 17 objetivos de aplicación universal (ODS) y 169 metas de carácter integrado a nivel mundial.

Estos trabajos constituyen la «política nacional urbana», es decir, aquellas que, aprobadas por los Estados miembros, ofrecen un marco general para orientar las intervenciones públicas y privadas en las áreas urbanas, que constituyen una referencia clave para informar de las reformas institucionales, normativas y de financiación necesarias y que se configuran como un buen instrumento para la concienciación y la participación pública acerca de los beneficios que conlleva abordar un desarrollo urbano con criterios de sostenibilidad.

El Consistorio conquense realizó una Estrategia de Desarrollo Urbanos Sostenible Integrado (DUSI) entre 2016 y 2022 que incluye un análisis integrado de la ciudad con diferentes dimensiones (física, demográfica, económica, ambiental, social…), así como un DAFO que identifica las necesidades y problemáticas del área urbana, así como sus activos y potencialidades.

La zona Centro de la ciudad de Cuenca es la que se enfrenta a los cinco tipos de problemas mencionados anteriormente, siendo el barrio más perjudicado. Las amenazas a las que se enfrenta son el declive comercial y demográfico; problemas de movilidad y de tráfico; pérdida de funcionalidad; falta de espacios para niños; edificios públicos infrautilizados; una degradación del espacio público; y contaminación acústica.

Estos problemas coinciden en otros barrios de la capital conquense como el Casco histórico, al que se le suman las viviendas en mal estado y dificultades de accesibilidad, así como el envejecimiento de la población que reside en ella. Las amenazas sociales también son comunes en algunas zonas de Cuenca como San Antón, Los Moralejos o Pozo de las Nieves, donde se identifica a población inmigrante en riesgo de exclusión. Además, la Estrategia DUSI de 2022 ya hablaba del antiguo trazado del ferrocarril como un dilema principal de la ciudad, ya que supone una «barrera física» y un «área sin funcionalidad».

Particularidades de la ciudad de Cuenca

Dentro del diagnóstico, la estrategia DUSI pone el foco en ciertas particularidades de la capital conquense como la discontinuidad, poca compacidad y el poco carácter de la ciudad nueva, que se trata de la continuación de un urbanismo «basado únicamente en la lógica productiva»; la carencia de vida urbana y turistificación del Casco Antiguo, «con el riesgo de caer en la escenografía y tematización del mismo en detrimento de la autenticidad del conjunto y su habitabilidad»; el escaso dinamismo y capacidad para retener gente joven, unido a la falta de oportunidades laborales con un sector industrial tradicional carente de innovación y un comercio local en declive, lo que provoca un empleo de escaso valor añadido y pocas oportunidades de movilidad en el mismo.

Otro de las dificultades que se analizan son las dinámicas de movilidad frágil y el aumento del consumo de recursos. El informe sostiene que el transporte público o la bicicleta (con una infraestructura inexistente) se utilizan «muy poco a la par que se elevan los desplazamientos debido al desarrollo industrial asociado a las carreteras de acceso a la ciudad y las nuevas áreas residenciales». También, destaca que los recorridos peatonales principales están «muy fragmentados y tienen escasa identidad y dimensiones» ante un espacio público dominado por el tráfico rodado. Recuerdan además que el Plan de Movilidad vigente del año 2009 se encuentra «desactualizado».

El estudio también refleja la falta de espacios verdes en la ciudad, concretamente en la zona urbana, ya que solo hay alrededor de cinco metros cuadrados por habitante, «muy por debajo» de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 10 a 15 m2 por habitante. Señalan que los nuevos desarrollos urbanos han mejorado ese dato desde el punto de vista cuantitativo en el conjunto de la capital, «aunque no tanto en los aspectos cualitativos, con fuertes desequilibrios entre barrios».

Sin embargo, el análisis también destaca algunas fortalezas de Cuenca como su impulso gracias al Museo de Arte Abstracto Español; ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad; sus recursos naturales; la importante oferta museística y una amplia dotación en equipamientos culturales concentrados fundamentalmente en la Casco Antiguo; así como su situación geográfica estratégica entre el centro y la zona del Levante.

Objetivos del Plan de Implementación

Los objetivos que se marcan en la Agenda Urbana de Cuenca por parte del Ayuntamiento es hacer una capital que vertebre su entorno con una completa integración en las redes de comunicación terrestre, así como la diversificación y modernización de su actividad económica y su consolidación como ciudad de turismo cultural y de naturaleza. Todo ello permitirá, destacan, una «recuperación urbana integral y una regeneración poblacional».

Para ello, la idea se basa en construir tres redes de innovación, cada una de ellas relacionada con sectores identificados como «claves». La primera es la productiva, con nuevos sectores emergentes, de rehabilitación, energías renovables, madera, industria agroalimentaria y una transferencia de conocimiento educación-ciencia-empresa. La siguiente red será de innovación cultural, así como una tercera de innovación social.