El Área de Intervención Social ha atendido a 38 personas sin hogar en Cuenca durante la pandemia

La concejala de Servicios Sociales, Igualdad y Cooperación, Esther Barrios, ha indicado que "presentan situaciones muy complejas y heterogéneas"

El Área de Intervención Social ha atendido a un total de 38 personas sin hogar durante la pandemia. Lo ha dado a conocer este martes la concejala de Servicios Sociales, Igualdad y Cooperación, Esther Barrios, durante su intervención en el pleno monográfico convocado en el Ayuntamiento de Cuenca para dar cuentas de la gestión realizada durante la crisis provocada por la COVID-19.

Barrios ha subrayado que «desde que se decretó el estado de alarma ha movilizado los recursos necesarios para garantizar la protección de las personas sin hogar proporcionando cuidado y atención de los ciudadanos que se encuentran en situación de calle en la localidad de Cuenca y en algunos casos de la provincia».

«Se han habilitado dos centros de atención a personas sin hogar con carácter de Urgencia para dar cobertura a la gran demanda que no podía ser atendida por el centro de alojamiento de urgencia, que estaba al máximo de capacidad», ha explicado la concejal.

Así, el día 20 de marzo el Ayuntamiento montó un primer dispositivo ubicado en la Avenida Reyes Católicos, número 22, que era el centro de acogida a menores de la Dirección Provincial de Bienestar Social. En él había siete plazas y se atendieron mientras estuvo operativo a diez personas. Este dispositivo se cerró el 6 de mayo, pero ha quedado preparado por si fuera necesaria otra vez su utilización.

El segundo dispositivo se montó el 25 de marzo en el Centro Joven. Con capacidad para 20 plazas, estuvo ahí hsata el 6 de abril, cuando fue trasladado porque «no reunía las condiciones necesarias». Su nueva ubicación está en un espacio del Centro de Día de Mayores Dos Ríos, cedido por la Junta de Comunidades al Ayuntamiento. «Este dispositivo se encuentra en funcionamiento, concentrándose aquí la atención a personas sin hogar por razones de operatividad y porque cuenta con capacidad suficiente para prestar el servicio», ha aseverado la edil.

Las personas a las que se han atendido «presentan situaciones muy complejas y heterogéneas, cuyos rasgos más comunes son que su principal problema es el empleo, la exclusión residencial sin vivienda y hogar, con falta de ingresos y recursos básicos, en situación de exclusión y con las relaciones familiares rotas ya sea por sus vínculos relacionados con las toxicomanías, por su situación activa de consumo con procesos fracasados de rehabilitación y muchos de ellos presentan problemas de salud y deterioro físico y mental».