El Gobierno de Castilla-La Mancha ha diseñado, a lo largo de los últimos años, incentivos fiscales y económicos para estimular la creación de empresas en zonas despobladas, tal y como se recoge en la Ley de medidas económicas, sociales y tributarias contra la Despoblación y para el Desarrollo del Medio Rural en Castilla-La Mancha, en vigor desde el año 2021.
Se trata, tal y como ha dicho el comisionado del Reto Demográfico de Castilla-La Mancha, Jesús Alique, de medidas de “discriminación positiva” que buscan que los pequeños municipios sean atractivos para invertir, “generando con ello la creación de empresas o proyectos de emprendimiento que suponen fijar población”.
En concreto, Alique se ha referido a la reducción de hasta el 75 por ciento del impuesto de transmisiones patrimoniales por la adquisición de inmuebles para ubicar una empresa o un negocio; así como el incremento, de hasta un 40 por ciento adicional, en todas las ayudas destinadas a las empresas en el caso de que estas estén radicadas en estas zonas despobladas.
Ha sido durante su intervención en la jornada ‘Líneas de ayuda a emprendedores’ que se ha desarrollado esta semana en Molina de Aragón donde Jesús Alique ha trasladado que las medidas puestas en marcha por el Ejecutivo de Emiliano García-Page están dejando “datos prometedores” ya que se han concedido más de 1.400 ayudas de inicio de actividad en zonas despobladas desde la entrada en vigor de la Ley y de las que, en el caso concreto de la provincia de Guadalajara, suponen más de 150 ayudas concedidas por un importe superior a 170.000 euros.
El Gobierno regional ha concedido más de 1.400 ayudas para el inicio de actividad en zonas despobladas
El comisionado del Reto Demográfico, Jesús Alique, ha destacado que se trata de medidas de “discriminación positiva” que buscan que los pequeños municipios sean atractivos para invertir