Con la llegada del otoño volverán a brotar las setas en prados y montes de Cuenca y una gran cantidad de aficionados volverán a sus rodales habituales y a descubrir nuevas zonas. El conquense Javier Marcos es licenciado en Biología y Bioquímica, y máster en Agrobiotecnología. Tiene experiencia en docencia, educación ambiental, biología molecular y botánica. Ha impartido más de medio centenar de conferencias, talleres y cursos relacionados con la micología por toda la geografía nacional y ha organizado decenas de salidas guiadas organizadas por asociaciones, ayuntamientos y empresas y organismos públicos de diversa índole. Es monitor del museo micológico de Bronchales y presidente de la Asociación Cultural, Micológica y Botánica «Morchella». En esta entrevista aborda desde la óptica de la sanidad la afición a las setas .
Aunque setas hay prácticamente durante todo el año, en otoño llega la temporada alta de recolección en la provincia de Cuenca y también de peligro por intoxicaciones. ¿Cuáles son los riesgos que hay?
Cada año aumenta el número de aficionados a buscar setas en otoño aunque las setas fructifican durante todo el año y no entienden de estaciones, solo entienden de condiciones climáticas. Y sí, estamos observando un aumento en el número de intoxicaciones a medida que aumenta el número de aficionados.
En España, que requieran asistencias sanitarias, hay entre 200 y 400 intoxicaciones cada año. En los casos más graves la mortandad es de entre un 50-60% cuando si se trataran de forma temprana se reducirían a un 10-20%. El año pasado, por ejemplo, falleció una mujer de 81 años en Cuenca.
Seguramente se podrían evitar la mayoría de los casos, probablemente todos. ¿Cómo?
De varias formas. Muchas personas consumen setas con desconocimiento. Es decir, ven una seta grande y creen que es comestible porque es grande, lo que es erróneo. Otras personas se basan en falsos mitos, como poner las setas a cocer porque creen que se pierden las toxinas. Sí que es verdad que hay algunos casos de intoxicaciones que se evitan con cocción, pero no la mayoría.
Luego hay otros mitos como si se ennegrece una cuchara de plata o añadiendo ajos, y no. Eso se debe a los compuestos sulfurosos u hay setas totalmente comestibles, como el rebozuelo, que ennegrece la plata y no es tóxica. Y al revés, hay setas que no ennegrecen la plata y son tóxicas.
Esos son falsos mitos que parece que todavía no se han superado.
Salen incluso en algunos programas de televisión, cocineros famosos que hablan y los van manteniendo. La única manera de evitar es conociendo la especie
Luego hay otro problema añadido. Últimamente se están haciendo incluso libros con inteligencia artificial que cometen muchísimos errores. Siempre que se compre un libro, tiene que ser de un micólogo contrastado, no que lo hayan hecho por inteligencia artificial, porque ya está ocurriendo.
También hay aplicaciones para determinar las especies de las setas. Tú ves una seta en el campo, le haces una foto y te dice qué especie es. Eso no es viable. Puede acertar una vez, pero también puede fallar.
Fiar la salud a ese tipo de tecnologías que por el momento no están tan desarrolladas no parece buena idea.
No hay que fiarse ni de aplicaciones de móviles, ni de libros hechos con inteligencia artificial, ni ningún tipo de programa de inteligencia artificial.
«Se recomienda recolectar ejemplares totalmente maduros, hay que evitar los inmaduros por posible confusión»
Incluso libros y guías tradicionales tienen fotos con las setas en condiciones muy diferentes a las que luego se ven en el campo y pueden dar a errores de identificación.
Sí, porque se tiende a poner los ejemplares en perfecto estado, muy limpios, y luego en la naturaleza no se encuentran así. Muchas veces están alterados por las condiciones climáticas, bien estén un poco deshidratados, o bien se encuentren que hayan sufrido procesos de congelación-descongelación por helada.
Y lo que normalmente se recomienda es que las personas recolecten ejemplares totalmente maduros, que eviten los que sean inmaduros porque hay mayor probabilidad de confusión, y que se eviten aquellos que están en mal estado. Es decir, aquellos que estén deshidratados o que se encuentren que hayan sufrido algún tipo de congelación y que estén un poco en mal estado.
Además, si se recolectan ejemplares en mal estado también se pueden producir intoxicaciones aunque las setas sean comestibles. No son graves, serían de tipo gastrointestinal, pero se producirían intoxicaciones.
También es importante vigilar la conservación de la seta hasta los hogares, porque muchas veces sobre el terreno están bien y cuando llegan a casa ya no, por lo que se suele recomendar aplicar un segundo cribado.
Efectivamente, se han observado que se producen también intoxicaciones de tipo gastrointestinal, porque muchas veces las personas recogen las setas y las meten en bolsas de plástico, recipientes que no tienen aireación, y entonces fermentan. Y cuando llegan a casa las consumen ya fermentadas y se produce la intoxicación, normalmente que no es grave, de tipo gastrointestinal, que no suele requerir tratamiento sanitario, ni asistencia al centro de salud. Pero hay que evitar ese tipo de cosas.
Es importante que se transporten en un recipiente aireado, como por ejemplo una cesta, por la doble función, primero evitar intoxicaciones y segundo favorecer la esporación .
¿Cuáles son las intoxicaciones que se dan de forma más común y cuáles son sus síntomas? ¿Cómo saber si me he intoxicado o me he podido equivocar al indentificar una seta?
En casi todas las intoxicaciones el primer síntoma que hay, es de tipo gasointestinal, tanto en las graves como las menos graves. Se sienten náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal al cabo de unas horas de la ingesta. A partir de eso, ya puedes sospechar de que tienes una intoxicación por setas.
En ese caso, habría que ir a Urgencias y decir que se han consumido setas. ¿Qué pasa? Que la gente cuando consume setas, aunque la intoxicación haya sido por otro alimento, los sospechosos habituales son las setas y muchas veces no son las culpables.
En el caso de que sea una intoxicación de tipo citotóxica, producida, por ejemplo, por el síndrome faloidiano o ciclopeptídico, que es causada por amanitas potencialmente mortales, como puede ser las amanita phalloides, virosa, vidua o verna; o incluso alguna lepiota de pequeño tamaño como la brunneoincarnata, sucincarnata o incluso la galerina marginata, es importante decirlo pronto para que se active el protocolo si es necesario para este tipo de intoxicaciones, y cuanto antes se active mejor, porque puede salvar vidas.
«En caso de intoxicación, vomitar en la papelera puede ser útil para poner el mejor tratamiento cuanto antes»
¿Conviene hacer alguna foto o guardar ejemplares de muestra antes de comerlos para ayudar al posible tratamiento?
Sí, es muy importante lo que acabas de decir. Estamos viendo que con el uso de las redes sociales y demás, una de las ventajas es que mucha gente sube fotografías de las recolectas a las redes sociales o se las envía a un amigo a través de WhatsApp. Y es importante porque muchas veces la única constancia que hay es esa fotografía que ha enviado al amigo y que el médico puede enviar al micólogo para que la reconozca y ayudar en el tratamiento.
Otro punto importante es, en el caso de intoxicaciones tras haber consumido setas, vomitar en la basura en lugar de en el retrete. Porque incluso con los restos de los vómitos se puede localizar el agente tóxico para planificar el tratamiento.
Ante la sospecha, aunque no haya una intoxicación, es mejor activar el protocolo sanitario que no hacerlo. La duda puede hacer pasar algunas horas que empeoran el pronóstico, sobre todo en el caso de las citotóxicas, que producen el 90% de las intoxicaciones mortales en España.
¿Cuáles son las setas más mortales con las que hay que tener un especial cuidado?
Las que he comentado antes. Amanita phalloides, verna, virosa, vidua; lepiotas de pequeño tamaño como la brunneoincarnata, sucincarnata y la galerina marginata. En la provincia de Cuenca y en Castilla-La Mancha en general se han producido varias intoxicaciones por confusión, por ejemplo, de los huevos de las amanitas cesáreas con los de las phalloides. Son muy parecidos y en ocasiones fructifican en la misma época y en la misma ecología, lo cual dificulta mucho su reconocimiento.
Por eso siempre decimos que no se deben recolectar las setas en estadios de huevo inmaduros porque la probabilidad de confusión es más grande. En este caso, se le haría un corte al huevo, y si es totalmente blanco sería una amanita phalloides y si tiene coloraciones naranjas al corte, sobre todo en la cutícula y en el pie y en los laterales del pie, sería una amanita cesárea.
En algunas zonas como Castilla y León está prohibida la recolección en estadio de huevo y no se puede comercializar.
Otro de los dichos tradicionales es tener un especial cuidado con las setas blancas, porque muchas de las mortales son de ese color.
Eso es muy relativo, porque hay muchas que tienen color blanco y que son excelentes comestibles, por ejemplo el perrechico, o los champiñones. También hay setas que no son blancas y que son tóxicas. Son de todas las formas y colores, como pueden ser las amanitas muscarias, que aunque no son mortales producen una intoxicación de tipo neurológica. Haciendo algún tratamiento ha sido consumida en algunos lugares del norte de Europa pero no se recomienda su consumo para nada.
En el caso de haber sufrido una intoxicación, ¿cuáles son los tratamientos sanitarios que se aplican?
Depende muchísimo de la intoxicación. Como norma general, los tratamientos, hay que hacer sobre todo una desintoxicación gastrointestinal normalmente, que se basa en la administración de carbón activado. Un tratamiento de soporte, que se basa sobre todo en fluidoterapia, que es la administración de suelo para evitar sobre todo la deshidratación, que acarrean los problemas gastrointestinales, a la náusea, a vómitos y demás. Esto se utiliza casi siempre de forma general en las primeras horas de la ingesta.
Y luego ya depende de la seta. En el caso, por ejemplo por ser el más importante, de las citotóxicas, posteriormente se utilizan unos bloqueantes de las toxinas para que no entren en el hígado, en el hepatocito. Esta sustancia es la silibinina, que se obtiene del cardo mariano, o la penicilina G. Hay muchas más sustancias que se están comenzando a estudiar y experimentar en ratones. También se utilizan antioxidantes, como puede ser la acetilcisteína, y aunque hay bastantes más que se están experimentando por ratones y demás.
En el caso de setas nefrotóxicas, que son aquellas que afectan sobre todo al riñón de forma irreversible, como puede ser cortinarius orellanus, rubellus; o intoxicaciones reversibles, frotóxicas, como las de la amanita próxima, un ejemplar frecuente en la provincia de Cuenca. También se sospecha de la amanita boudieri, que también es frecuente en Cuenca. Son especies que lo que producen son daños en el riñón que son reversibles, pero, claro, producen insuficiencia renal aguda. Y en los casos graves se necesita hemodiálisis.
¿Cuáles son los órganos que más sufren en caso de intoxicación?
Cada seta ataca a una zona. Las citotóxicas, por ejemplo, el síndrome faloidiano, actúa sobre todo el hígado y en menor medida el riñón. Las nefrotóxicas, que también son de tipo citotóxico, afectan al riñón. Pero luego hay miotóxicas, que afectan a los músculos y causan rabdomiolisis.
Esta última es muy interesante, porque se descubrió a raíz de unos fallecimientos que se producieron en Francia y Polonia en los años 90, debido a que personas empezaron a consumir en grandes cantidades de una especie que era considerada comestible en todos los libros, la seta de los caballeros, tricholoma equestre. Se observó que esa seta, cuando se consumía de forma reiterada en el tiempo y en grandes cantidades, podía producir incluso fallecimientos por rabdomiolisis.
Y luego se ha observado en estudios en ratones que muchas especies de seta pueden provocar rabdomiolisis por consumo excesivo, como por ejemplo boletus edulis, una seta muy conocida; cantharellus cibarius, el rebozuelo, incluso la lengua de vaca, hyndum repandum o algunas del género russula. Pero que no se asuste la gente, tiene que ser un exceso muy grande que la mayoría de personas no lo hacen.
Es decir, que aunque sean comestibles, la recomendación es consumirlas con moderación.
Sí, y no sólo consumir setas por muchas que haya en el monte. El problema que hubo en las Landas francesas fue que consumían a todas horas, ya fuera desayuno, comida o cena durante varios días. Y en Polonia pasó algo similar.
«La primera vez que se consume hay que hacerlo en muy pequeña cantidad por si hay aparece alguna intolerancia»
Hay personas a las que directamente no les sientan bien.
Sí, hay síndromes de intolerancia que dependen de la presdisposición personal. Por ejemplo hay algunas que tienen una gran cantidad de trehalosa, que es el hidrato de carbono de los hongos, como es el caso de boletus edulis, coprinus comatus, macrolepiota procera, lepista personata y letista nuda. Son setas muy conocidas por los aficionados pero que hay personas que sufren intolerancia debido a que tienen un déficit de la enzima trehalasa.
Por tanto, hay setas que le pueden sentar bien a un 90% de las personas, pero hay un 10% que, por lo que sea, le sienta mal. La recomendación en ese caso es evitar el consumo.
Por muy comestible que sea una seta, la primera vez que se consume hay que hacerlo en muy pequeña cantidad para que luego la intolerancia sea menor. Normalmente en el caso de tener intolerancias serían problemas gastrointestinales leves, pero es mejor consumir en pequeñas cantidades la primera vez, y así tendremos unas náuseas o pequeños vómitos en lugar de algo más serio.
Luego también hay otras que tienen otra sustancia que pasa lo mismo, que es el manitol. Esta se da en ejemplares con mucha presencia en Cuenca como la lengua de vaca, el rebozuelo (cantarellus pallens y cibarius).
Otras setas tienen antibióticos que pueden producir reacciones adversas, como es el caso del pan de pueblo (astropaxillus lepistoides) o la platera (clitocybe geotropa).
¿Puede fallecer una persona por síndrome gastrointestinal de este tipo de intoxicaciones leves?
Aunque todos los libros dicen que no, yo creo que sí porque hay personas que tienen patologías y pueden sufrir una deshidratación por ejemplo por una intoxicación gastrointestinal si no se les pone un tratamiento de sueroterapia y pueden fallecer por un desequilibrio ácido-base y sufrir un fallo multiorgánico. De hecho ya ha sucedido alguna vez.
Y también hay sustancias que tienen las setas que pueden interaccionar con determinados medicamentos, así que en caso de estar en tratamiento médico es mejor siempre consumirlas con moderación.
«España es uno de los países más micófobos»
Parece que sólo estamos hablando de los aspectos negativos de las setas.
También tienen aspectos positivos. Yo doy conferencias y me suelo encontrar que lo habitual es hablar de los aspectos negativos. Siempre que hay alguna intoxicación o pasa algo malo se tiende a echar la culpa a las setas, y no siempre son las culpables. En las noticias también muchas veces se suele culpabilizar. Están totalmente estigmatizadas y España ha sido uno de los países más micófobos, con un miedo a las setas que existe de verdad salvo en regiones con mucha tradición como País Vasco o Cataluña.
Las setas aportan muchos oligoelementos que son muy importantes porque aportan muchas propiedades, como por ejemplo el hierro, el manganeso, el magnesio, el fósforo, el potasio… son importantes en las cantidades normales, tampoco en exceso. También tienen algunos compuestos como el ácido gálico y otros que aportan propiedades medicinales tan interesantes como tener antioxidantes, regular el colesterol en sangre, fortalecen el sistema inmune y tienen cierta actividad anticancerígena, y por eso se están estudiando tanto. Además, dan un buen aporte de vitaminas, como la vitamina A, los carotenoides, la vitamina B como puede ser riboflavina, la vitamina B2; la niacina, que es la vitamina B3; la vitamina C, ácido ascórbico; e incluso la protamina D2, que es el ergosterol.
Desde el punto de vista de la alimentación incluso también son muy interesantes. Están muy ricas y son buenas para las personas que están haciendo dieta porque tienen un buen aporte de aminoácidos esenciales que son difíciles de obtener en otros alimentos, tienen un bajo contenido en grasas y colesterol.
Lo del miedo a las setas es algo que no se produce con otros alimentos mortales que podemos entontrar en nuestros montes, como pueden ser muchas plantas.
Hay plantas súper tóxicas, incluso diría que hay más que setas. Por ejemplo la cicuta, conium maculatum, que es muy frecuente en la ribera del Júcar. Y nadie pone la cara de susto que cuando hablas de setas tóxicas.
Tampoco hay tanta afición por salir a coger plantas.
Pues sí, es un conocimiento que se ha perdido salvo por cuatro o cinco excepciones. Antes se consumían muchas plantas silvestres. También es verdad que muchas plantas están protegidas actualmente en ciertos parajes y no se pueden recolectar. Pero sí que es verdad que es un conocimiento que se ha ido perdiendo con el tiempo y muchas tienen mcuhso beneficios.
Ahorra últimamente se está intentando recuperar con estudios de botánica, preguntando a mayores. Es un mundo diferente al de las setas, pero tambieén muy bueno.
Como pasa con las plantas, ¿hay setas protegidas que estén en peligro y que haga falta proteger?
Hay setas que están en peligro pero es muy difícil saberlo con certeza, porque requieren de condiciones climáticas muy específicas. Se ha hecho una propuesta de lista roja en la Península Ibérica que de momento no deja de ser una propuesta.
En la provincia de Cuenca, el boleto real (boletus regius), que es un buen comestible, precioso con la cutícula de color rosa y el pie de amarillo oro y los poros también amarillo oro, que al corte es inmutable, con carne de color amarillo.
Me consta que este año se quieren reunir para hacer una propuesta definitiva de lista roja en la que aparecen aproximadamente 50-60 especies. Y también para tomar medidas evitando la sobrerecolección de ciertas especies que son raras o poco comunes.
Hay otro problema fundamental. Por ejemplo el boleto real es poco común en Cuenca porque el ph del suelo básico. Pero en el oeste de España, como Castilla y León, Extremadura, en provincias como León, Zamora, Salamanca, Cáceres y Badajoz, es una especie relativamente frecuente. Así que es difícil regular las setas como se quiere hacer, con una lista roja de la Península Ibérica. Creo que sería mejor hacerla por regiones.
¿Hay catálogo de especies invasoras?
Se está observando que hay especies exóticas, invasoras, que llegan de otros países a través de productos de jardinería como el mulch (mantillo) o abono importado. A veces estas especies exóticas son invasoras y producen nuevas intoxicaciones.
Se está observando una especie, el parasol de láminas verdes (Chorophylum molybdites), que es la especie que más intoxicaciones produce en Norteamérica, y está extendiéndose por el sur de la península, sobre todo en parques y jardines, zonas litorales y cultivos. Y se están produciendo muchas intoxicaciones por la confusión con el parasol (macrolepiota procera). Todavía no está en Castilla-La Mancha pero con el aumento de las temperaturas seguramente no tarde en llegar porque es bastante termófila.
¿En Cuenca tenemos algún caso de especie invasora que haya llegado?
Sí, hay alguna que ha llegado pero de forma residual y desaparecen al poco. No pasa como en Castilla y León, donde especies tropicales están en plena expansión y desplazando a las autóctonas.
«El sistema sanitario no está preparado para las intoxicaciones por setas»
¿Tiene el sistema sanitario de Cuenca suficiente formación para atender las intoxicaciones por setas, sobre todo teniendo en cuenta la moda que se vive actualmente?
Hay muchas personas que se presentan en Urgencias por supuestas intoxicaciones que luego no tienen. Lo hacen porque han consumido setas que no conocen porque se las ha dado el vecino o un amigo. Por favor, que no lo hagan. Luego otro amigo les dice que puede ser tóxica y empiezan a tener un falso síntoma. Sólo con leer el síntoma muchas veces se piensan que lo tienen y los sanitarios no saben qué hacer. Yo también tengo muchas consultas de gente con falsas intoxicaciones.
Hay otro falso mito que dice que si un animal consume la seta, los humanos también podemos, y es mentira porque tenemos sistemas digestivos diferentes. El conejo por ejemplo puede degradar alfamanitinas de amanitas phalloides si lo ingiere, pero si le inyectan la toxina muere.
La realidad es que el sistema sanitario no está preparado para las intoxicaciones por setas. Sí que es verdad que está más estudiado en las regiones con más gente y con más tradición de setas como Cataluña, País Vasco y Navarra, pero en las zonas como Castilla-La Mancha que hay menos tradición, no hay mucha formación micológica. En otras zonas además tienen médicos especializados en setas.
En esta zona son más bien aficionados, es decir, un médico que se preocupa un poco por las setas, pero no es un profesional. No hay especialistas en la materia y tampoco se consulta mucho con los micólogos. El sistema se paraliza, no saben muy bien qué hacer y se pasan el marrón los unos a los otros. Y en el caso de una intoxicación de las que hemos hablado, el tiempo es vital.
Hay quien utiliza ciertas setas tóxicas de forma recreativa por sus propiedades alucinócenas.
Sí, es otro tipo de intoxicación, la voluntaria. Se está observando un aumento del consumo de lo que los jóvenes llaman los monguis. Están produciendo intoxicaciones de tipo neurológico y que son totalmente voluntarias y mucha gente requiere asistencia sanitaria.
Estas intoxicaciones producen problemas de tipo neurológico con los años ante el abuso de consumo. Aparecen enfermedades mentales, como la esquizofrenia. Sí que es verdad que prácticamente no se producen fallecimientos por el consumo a no ser que haya una sobredosis. Pero luego la calidad de vida de los que las consumen baja con los años y pueden aparecer síndromes mentales rarísimos.
Ahora se han puesto de moda las ‘trufas mágicas’, que también son alucinógenos. Y por supuesto también se recomienda no consumir. Es habitual que tengan buena fama entre los jóvenes pero hay que intentar que hablen de los síntomas a largo plazo.
¿Hay más tipos de intoxicaciones?
Sí, las intoxicaciones premeditadas. Hay personas que se quieren suicidar y las utilizan. También otros las utilizan para cometer asesinatos sobre otras personas. En Australia recientemente ha salido un caso que parece un intento de homicidio, lo que pasa es que luego es muy difícil demostrar. Una mujer que invitó a sus exsuegros a comer y estos resultaron intoxicados por amanita phalloides y ella no comió.
Luego hay intoxicaciones de tipo extrínseco, que no son producidas por las setas en sí sino por las sustancias que absorben las setas. Hay especies que son buenos acumuladores de metales pesados, agentes químicos, pesticidas y elementos radiactivos, como el cadmio, mercurio, cromo, plomo, yodo-131 o el cesio-137.
«Es fundamental no recolectar en zonas urbanas como parques, jardines o las que están cercanas a las ciudades, a industrias y carreteras»
Por eso siempre se ha desaconsejado coger las setas que salen en caminos o en las cunetas.
Sí, y como es complicado saber exactamente en qué suelos se encuentran, es fundamental evitar zonas urbanas como parques, jardines o las que están cercanas a las ciudades, a industrias y carreteras. Es decir, zonas frecuentadas por los seres humanos.
En Cuenca no es frecuente que se recojan los ejemplares que salen en los parques, pero hay otras ciudades en las que sí. Hay parques en las que son frecuentes, especialmente las de género lepiota potencialmente mortales o agaricus tóxicos, como por ejemplo la Fuente del Oro o Los Moralejos.
Ha habido casos de fallecimientos e intoxicaciones en otras cuidades y lo que se ha hecho ha sido intentar eliminar todos los ejemplares, lo que no es recomendable porque están cumpliendo una función biológica. Estoy en contra de esta medida, y más a favor de que se dé formación. Hay árboles que son tóxicos y no los arrancamos de los jardines. La regla general en no recoger setas de los parques, además les puede haber orinado un perro encima.
También hay intoxicaciones extrínsecas en setas de cultivo que proceden de otros países, como China, que tienen otras legislaciones diferentes y pueden llegar setas con pesticidas que no están permitidos en Europa. Así que mejor comprar setas de cultivo europeas, que tienen mejores controles sanitarios.
¿Hay también intoxicaciones por la forma de cocinar las setas?
Hay setas comestibles que cuando se consumen en crudo pueden producir intoxicación. Porque tienen una sustancia que se llama hemolisina que afecta a setas muy conocidas por los aficionados, como la seta de cardo, la senderuela y la amanita vinosa. Muchas de las setas comestibles conviene cocinarlas y cada vez más se está recomendando evitar su consumo en crudo en ensaladas y carpaccios. Y además es importante cocinar bien las setas y hacerlo con la tapa abierta, para que este tipo de sustancias se volatilicen.
Eso sí, hay algunas especies como los boletus y las amanitas cesáreas que están completamente testadas y se pueden comer en crudo. Pero en el caso de haber una intolerancia será más grave si se ha consumido cruda que cocinada.
Hay especies, como las colmenillas, en las que es muy importante hacer un doble tratamiento: primero deshidratarlas y después cocinarlas. Porque si no se puede dar el síndrome cerebeloso, que es como una borrachera grave.
Hay un refrán que resume lo que hemos hablado: más vale dejar una seta en la vida que la vida por una seta. Hay muchas intoxicaciones que se producen por desconocimiento. Y que hay que tener en cuenta que no todas las setas que existen salen en las guias, y otras que figuran como que no tienen valor culinario y en realidad son tóxicas. Hay que evitar el consumo de setas raras, porque hay intoxicaciones por ese tipo. Y otro refrán con el que quedarse: todas las setas son comestibles al menos una vez.
«La temporada no viene tan bien como creen los aficionados, habrá que esperar a bien entrado octubre»
¿Cómo viene la temporada micológica este año?
Es un poco difícil de saber cómo viene. Los aficionados están muy contentos porque ha llovido recientemente. Ha iniciado el mes de septiembre con mucha lluvia y parece que hay un pequeño brote de setas termófilas. Pero yo soy de la opinión de que no viene tan bien como creen, porque ahora va a hacer calor estos días y se va a parar el brote.
Yo participo en jornadas micológicas de toda España haciendo conferencias y estoy viendo que a la hora de conseguir especies la cosa no está tan bien como parece. Se va a necesitar que esté bien metido octubre y que haya llovido más, porque llevamos unos años con problemas por el calentamiento global y que en las setas se está notando con retraso tanto en el inicio de la temporada como en su finalización. Si antes empezaba en septiembre, ahora se retrasa hasta mediados de octubre; y las setas están aguantando hasta bien metidas las navidades e incluso comienzo de año, y eso antes era inviable porque helaba.
Incluso el año pasado en otoño hubo floración de plantas primaverales, como por ejemplo las encinas en el oeste de España. El comportamiento de las setas es más atípico que las plantas, porque no requieren de las estaciones, simplemente que se den las condiciones climáticas.
Para terminar, ¿qué recomendación darías a los aficionados conquenses?
Que nunca consuman setas que no conozcan, bajo ningún concepto, al 100%. Y cuando digo 100% es obligatorio cumplir ese porcentaje. Aquí no hay amigos expertos, lo que hay que hacer es ir a las sociedades micológicas con las setas que se tengan dudas, y llevarlas enteras para que las valore el experto. Y no valen las fotos por Whatsapp. Ante la duda, acudir siempre a expertos o dejarlas en el campo.