21/10/2018
Cultura y Vida

Una Vía Mística empedrada de espiritualidad, poesía visual y maestría en la composición

Un recorrido por la exposición de Bill Viola en el Casco Antiguo de Cuenca

Exposición de Bill Viola. Fotos: Vocesdecuenca.es / Cortesía Bill Viola Studio. Kira Petrov.

La exposición de la obra de Bill Viola que ha llegado a Cuenca propone un viaje con cuatro estaciones distribuidas por el Casco Antiguo de la capital y se puede complementar con una quinta parada adicional al Museo de la Semana Santa, que ofrecerá entrada gratuita a los visitantes de la muestra del videoartista estadounidense.

Esta Vía Mística que se podrá recorrer hasta el 24 de febrero está empedrada de materiales como la espiritualidad, la sorpresa, la poesía visual, la maestría en la composición, la utilización del sonido para introducir al espectador en la escena y el conocimiento y respeto a la historia del arte, especialmente al del Renacimiento. Es una exposición que no está pensada para visitantes impacientes, hay que dedicar el tiempo que sea necesario a contemplar las instalaciones y en los casos que sea posible ver los vídeos íntegros, ya que en muchos casos el neoyorquino se guarda un golpe de efecto para el final.

Momentos de la exposición Vía Mística de Bill Viola en Cuenca from Jesus Huerta on Vimeo.

Iglesia de San Miguel

Siete de las 16 obras de Viola se encuentran en la iglesia de San Miguel, espacio luminoso convertido para la ocasión en un búnker de paredes oscuras. Los elementos de la naturaleza son el principal recurso narrativo de estos trabajos que encajan con la definición de videoarte si se interpreta este término como cuadros en movimiento. El visitante se encontrará en el momento de entrar la primera un vídeo de enormes dimensiones en el que se proyectan indistintamente ‘Fire Woman' y ‘La ascensión de Tristán'. En el primero el visitante verá un cuatro en movimiento protagonizado por una silueta de mujer que se mantiene impertérrita ante las llamas que amenazan su espalda. En el segundo el espectador observará una ascensión a los cielos a través de una cascada invertida mientras se deja envolver por el sonido del torrente del agua.

En una segunda sala de San Miguel  se proyecta otra de las obras de mayor tamaño, ‘Emergence' (''Surgimiento'), en la que dos mujeres que se lamentan a ambos lados de un pozo asisten a la resurrección del hombre al que estaban llorando, un pálido varón que emerge en la composición de forma inesperada. Este vídeo, proyectado en cámara lenta y en alta definición, es la obra de la exposición con una iconografía religiosa más evidente, ya que es una recreación evidente del cuadro La Piedad de Masolino.

La parte de la exposición ubicada en San Miguel se completa con cuadro vídeos de menor tamaño. Son Los Mártires de Viola, en los que el estadounidense somete a los protagonistas de su obra a un lento y progresivo calvario, utilizando como uno arma del crimen uno de los cuatro elementos de la naturaleza: suspendiéndoles en el aire, prendiéndoles fuego, sometiéndoles a una cascada de arena y colgándoles como un pez recién pescado.  Esta instalación se expone de forma permanente en la catedral de San Pablo de Londres.

Escuela de Arte Cruz Novillo

La segunda parada de ‘Vía Mística' se encuentra en la Escuela de Arte Cruz Novillo, en la calle San Pedro. Su sala de exposiciones, que tiene el nombre de Las Angélicas, alberga cuatro obras. La de mayor tamaño es ‘El Saludo', grabada a cámara lenta, en ultradefinición y en formato vertical. Muestra una escena cotidiana: dos mujeres que conversan en medio de la calle y de repente aparece una tercera que es recibid por una de  ellas con un gran abrazo y un beso. En este caso Viola se inspiró en un trabajo renacentista, ‘La Visitación' de Pontormo, que muestra el momento en que María le dice a su prima Isabel que está esperando al niño Jesús, aunque el espectador se construirá su propio relato a partir de un vídeo que sobresale por la iluminación de la escena, casi cinematográfica.

En ambos laterales de la sala se proyectan otros dos trabajos. Uno de ellos es ‘El quinteto de los silenciosos', un retrato en movimiento, de formato horizontal y con un cuidado encuadre, protagonizado por cinco hombres que transmiten con sus rostros y el lenguaje corporal sentimientos como preocupación, dolor y deseo.

La tercera de las obras ubicadas en Cruz Novillo, ‘Observance', utiliza ingredientes similares que la anterior y al estar situadas una frente al otra puede parecer que establecen un diálogo entre ellas. En esta ocasión la escena está rodada en vertical y en alta definición y Viola va rotando en este encuadre reducido a un grupo de casi veinte personas que aparentemente están presenciando una escena muy dramática por lo que transmiten sus rostros cariacontecidos, compungidos y al borde del llanto en algunos casos.

La última instalación de este espacio es ‘Four Hands'. Es la de menor tamaño y muestra cuatro pares de manos en movimiento, que son del propio Viola, su mujer Kira Perov, su hijo mayor Blake y las de Lois Stark. Diferentes generaciones aparecen representadas en estas manos que intentan comunicarse con el espectador de la exposición.

Museo de Arte Abstracto Español

La tercera estación es la del Museo de Arte Abstracto Español, en las Casas Colgadas. La obra de Bill Viola casa a la perfección con la filosofía artística del espacio gestionado por la Fundación Juan March, que le ha reservado al videoartista americano algunos de sus rincones privilegiados. En la sala del artesonado, uno de los espacios abiertos al público tras la ampliación del museo en 2016, se encuentran las obras ‘Sharon' y ‘Madison', una mujer y una niña sumergidas bajo el agua que duermen plácidamente. Ambas obras forman parte de una serie de siete piezas denominada ‘Los soñadores' y la que muestra a la pequeña rubia, vestida de rojo y flotando sobre un lecho de rocas, se ha convertido en la  bandera de la obra del americano. La respiración acuática de estas mujeres es uno de los más bellos detalles de ‘Vía Mística'.

En la sala 10 del museo se ha instalado ‘Unspoken (Silver and gold)'. Se trata de un díptico en el que el autor explora las emociones a través de dos rostros, uno ubicado en un marco dorado y otro en un entorno plateado. Tiene una duración de 35 minutos,  la más larga de todas las que componen la muestra. A diferencia del resto de obras es un cuadro en el que el artista se decanta por una imagen envejecida frente a la alta definición del resto de sus trabajos.

Aunque la tercera instalación del Museo de Arte Abstacto ‘The reflecting pool', es la que tiene un aroma más ‘vintage', ya que es el trabajo más antiguo de todos los que Viola exhibe en la capital conquense. Ubicada en la sala Z, es una obra grabada en cinta de vídeo y con sonido monoaural en la que el artista se divierte jugando con un espectador que persigue con su mirada reflejos en el agua del estanque.

Iglesia de San Andrés

La cuarta y última estación de la exposición es la de la iglesia de San Andrés, que acoge una única obra pero de gran dimensión, ‘El mensajero', una obra fechada en el año 1996. Una vez más Viola apuesta por una escena acuática, la de un hombre sumergido que va subiendo lentamente a la superficie para tomar aire antes de volver a hundirse, transformado y finalmente fusionado con el mar. Aunque no es necesario seguir el recorrido en el orden que se propone en este reportaje sí que existe la sensación de haber cerrado un círculo si se comienza la ruta en San Miguel y se termina en San Andrés.

Museo de la Semana Santa

La proximidad de la iglesia de San Andrés con el Museo de la Semana Santa invitará al visitante a acercarse a conocer este último espacio. El Museo de la Pasión, recién remodelado para dar una mayor importancia al material audiovisual, estrena una instalación en vídeo con tres pantallas que rodean al espectador, envolviéndole con los colores y sonidos del Jueves y el Viernes Santo conquense. Una empresa madrileña se ha encargado del montaje de esta sala, que se quedará de forma permanente en el centro semanasantero de Andrés de Cabrera.

Venta de entradas y horarios

Las entradas de Vía Mística se pueden adquirir en la Oficina de Turismo de la Anteplaza por un precio de cinco euros, tres para mayores de 65 años y jóvenes a partir de 12 con carnet joven o de estudiante. El acceso es gratuito para menores de doce años, guías oficiales de turismo, periodistas acreditados, parados y familias numerosas.

Tres de los recintos de la exposición – San Miguel, Cruz Novillo y San Andrés- estarán abiertos desde las 10:00 hasta las 20:00 horas de lunes a domingo. El Museo de Arte Abstracto no modifica sus horarios habituales por los que los visitantes de Vía Mística podrán visitar este espacio de martes a viernes de 11:00 a14:00 y de 16:00 a 18:00 horas; los sábados de 11 a 14 y de 16 a 20 horas y el domingo de 11:00 a 14:30 horas.

CONSULTA LA GALERÍA DE IMÁGENES DE LA EXPOSICIÓN

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