31/08/2017

Tras las pisadas de dinosaurios entre lagunas multicolores, históricos edificios y murallas medievales

La Ruta de los Dinosaurios, Cañada del Hoyo, Carboneras de Guadazaón y Cañete esperan a los visitantes cargados de sorpresas

Una provincia que no deja de sorprender

El que la provincia conquense alberga una gran cantidad de tesoros es un hecho de sobra conocido tanto por los vecinos como por los visitantes. Sus zonas de alto valor medioambiental, sus preciosos paisajes y edificios singulares han agradado las retinas de propios y ajenos desde tiempos ancestrales.

Pero también en su interior guardaba importantísimas joyas que poco a poco fueron saliendo a la luz, y en la actualidad continúan haciéndolo. En esta ruta, el viajero podrá seguir las huellas que dejaron hace millones de años los dinosaurios, contemplar la bella riqueza natural de lagunas multicolores, caminar entre singulares edificios y visitar murallas medievales de origen árabe.

Fuentes, tierra de titanes

La llegada del AVE Madrid-Levante a no sólo sirvió para acortar temporalmente el viaje entre  Cuenca y otras zonas de España. Las obras de su construcción destaparon bajo un campo de girasoles en Fuentes el mayor yacimiento de dinosaurios de Europa y sin duda uno de los más importantes del mundo: Lo Hueco. Para comprender su importancia, basta con recordar algunos de los calificativos que hicieron los expertos en el momento del hallazgo, que no dudaron en compararlo con Atapuerca por la variedad de restos, algunos de ellos de nuevas especies; con la Piedra Rosetta por su importancia para explicar diferentes evoluciones; o con Pompeya por el gran estado de conservación en el que estaba el yacimiento.

Hace 70 millones de años, Lo Hueco era un entorno natural en el que abundaban árboles, arbustos, hierbas y plantas con flores, que sirvieron para la alimentación de los grandes saurópodos. Entre los restos encontrados, los arqueólogos recuperaron más de 14.000 fósiles que han servido, entre otros avances científicos, para describir cómo era el clima de la península ibérica en el Cretácico Superior, o para demostrar que los dinosaurios almacenaban calcio en su armadura.

Entre los principales descubrimientos, destaca el Lohuecotitan Pandafilandi, un gigantesco reptil clasificado dentro del grupo de los titanosaurios del que hay una escultura a tamaño real en Fuentes. También ha sido desenterrada otra especie de titanosaurio que todavía no ha sido bautizada y se han hallado dos especies de cocodrilos, una que tenía como característica unos dientes desproporcionadamente grandes y otra que ha servido para redefinir el árbol genealógico de sus parientes actuales.

En Fuentes hay un centro expositivo que explica la vida y hábitat de los peces, cocodrilos, tortugas o saurópodos que allí vivieron. Se puede visitar los meses de julio y agosto en horario de mañanas de 11:00 a 14:00 horas entre martes y domingos, y de 17:00 a 20:00 horas entre los martes y los sábados. Información y visitas en el teléfono 686588461.

Pepito, el depredador jorobado de Las Hoyas

El yacimiento de ‘Las Hoyas' se encuentra a pocos kilómetros de distancia, en el municipio de La Cierva. En él se han documentado más de 250 géneros distintos de animales y plantas gracias a 30 años de excavaciones en los que se han extraído miles de fósiles. Entre ellos hay un protagonista indiscutible, el Concavenator corcovatus, cuyo nombre latino significa ‘el cazador jorobado de Cuenca', y que fue el mayor depredador del ecosistema. También fue bautizado cariñosamente con el apodo de ‘Pepito'.

El fósil del Concavenator es uno de los mayores tesoros del patrimonio paleontológico conquense, y uno de los dinosaurios españoles más famosos a nivel mundial, al ser el resto más completo hallado en la península ibérica. En La Cierva hay una réplica a tamaño real de este dinosaurio, que tenía una llamativa joroba con vivos colores.

Y es que hace 125 millones de años la Serranía de Cuenca era un humedal tropical. En las zonas emergidas, los dinosaurios compartían el ecosistema con pterosaurios y cocodrilos, mientras que en las zonas sumergidas había una gran cantidad de seres vivos como insectos, peces y tortugas que dominaban el fondo del lago, que a su vez estaba cubierto por un denso tapiz de algas.   

El centro expositivo de ‘Las Hoyas' se encuentra a pocos kilómetros de distancia del lugar del hallazgo, en la localidad de Cañada del Hoyo. En él, se puede descubrir cómo se formó este yacimiento, y por qué es el más importante de la península ibérica. Hay fotografías en alta resolución, réplicas a tamaño real de los fósiles y algunas de las piezas originales.

Entre los fósiles que se enseñan, está la especie Weischelia, un helecho arborescente que podía alcanzar varios metros de altura y que era muy abundante en el lugar. Este centro se encuentra abierto los meses de julio y agosto de martes a domingo en horario de mañanas (de 11:00 a 14:00 horas) y de martes a sábado en horario de tardes (de 17:00 a 20:00 horas). Más información sobre las visitas en el teléfono 606297405. 

Portilla, corazón de la zona de nidificación de los titanosaurios

El Aula Paleontológica de Portilla completa y complementa la Ruta de los Dinosaurios. En este municipio, que fue durante el Cretácico Superior zona de nidificación de los famosos titanosaurios de Fuentes, se muestra todo lo relacionado con los huevos de dinosaurio.

Así, en este centro se puede aprender cómo son los huevos y por qué son tan importantes para conocer la evolución de las especies. El de Portilla es el yacimiento de huevos de dinosaurio más al sur de Europa, y en él se observan las costumbres de nidificación de los dinosaurios, el comportamiento reproductivo de estos o cómo eran las crías. 

Otros puntos de interés en la Ruta de los Dinosaurios

La Cierva, Fuentes, Cañada del Hoyo y Portilla son la columna vertebral de la Ruta de los Dinosaurios pero sus lugares de interés se extienden a otros puntos de la Serranía de Cuenca. En la capital se encuentra el Museo Paleontológico, en el que se pueden conocer de forma directa algunos ejemplares de fósiles, reproducciones a tamaño real y documentales visuales sobre la vida que existía hace millones de años.

La ruta cuenta con una serie de balizas que muestran doce puntos de interés geológico y paleontológico en la provincia conquense. Por ejemplo, en Buenache de la Sierra se puede admirar una panorámica sobre las rocas que se formaron en la Era Mesozoica, desde hace 252 millones hasta 66 millones de años. En este municipio también se observa cómo se alzó la Serranía de Cuenca, hace unos 65 millones de años (en la Era Cenozoica), gracias a la fuerza tectónica, capaz de plegar la dura roca caliza.

Desde el alto de Valdemoro-Sierra se pueden contemplar relieves Triásicos que invitan a descubrir el inicio de la Era Mesozoica. En los paneles informativos se aprende a distinguir entre los distintos tipos de rocas sedimentarias. Otro punto de interés está en Tierra Muerta, donde se abre una ventana al Jurásico, cuando el territorio era un mar tropical, con arrecifes y albuferas, y cuyas formaciones rocosas han preservado el nivel del mar. En Uña está marcada la última entrada del mar en Cuenca, que fue durante el Cretácico Superior. Estas rocas han dado lugar a uno de los paisajes más conocidos de la provincia, la Ciudad Encantada. 

La Ruta de los Dinosaurios ha sido promovida, impulsada y financiada por la Diputación Provincial de Cuenca. Para su puesta en marcha ha sido necesaria la participación de una gran cantidad de personas, que mediante talleres de empleo y convenios de colaboración han conservado, catalogado e inventariado casi 1.000 kilogramos de sedimentos, lavando y restaurando más de 300 ejemplares y elaborando reproducciones y materiales infográficos para las exposiciones.

Mágicas lagunas multicolores

Dejando a un lado el tema de los dinosaurios, pero dentro del recorrido, el viajero llegará hasta Cañada del Hoyo, un interesantísimo municipio con multitud de atractivos turísticos. Entre ellos, el más conocido es el de las Lagunas de Cañada del Hoyo, un complejo único declarado Monumento Natural en el año 2007.

Son un total de siete las lagunas que forman parte del conjunto, que muestran en este imprescindible una gran variedad de colores al viajero, además del mágico entorno que las rodea. Están divididas en grupos o zonas: una superior con un recorrido muy corto en el que se pueden visitar la de la Gitana, la del Tejo y el Lagunillo Tejo; y una zona inferior con otras cuatro llamadas Parra, Cardenillas, Lagunillo Tortugas y Llana. Estas últimas están dentro de una finca privada que permite hacer el recorrido.

En realidad en este complejo no hay lagunas, sino torcas cubiertas de agua. Estas formas que horadan la Serranía de Cuenca están formadas sobre calizas cretácicas, y sin embargo son estructuras recientes, formadas durante los últimos miles de años. En el caso de Cañada del Hoyo, el agua no se infiltra por las torcas para después salir por una fuente, sino que se éstas se han anegado al alcanzar el nivel al que se encuentran las aguas subterráneas. 

Un interesantísimo paseo botánico acompaña a estas lagunas, que tienen como característica que cada una de ellas posee un color diferente al resto. Se debe a que cada una contiene microorganismos que hacen que el color del agua varíe. En este multicolor fenómeno participan otros factores como la temperatura del agua, la época del año o la luz, variando según el momento del día en que se vean.  

Por ejemplo, la Laguna del Tejo tiene un característico color azul oscuro y el Lagunillo homónimo es negro. Por su parte, la Laguna de la Gitana era antiguamente de color azul, sin embargo este ha cambiado en los últimos tiempos, presentando actualmente un color verdoso. Las demás también se mueven en esa gama cromática de azules y negros, aunque cada una tiene su matiz que la convierte en única.

El entorno es tan mágico que ha propiciado las leyendas entre los lugareños, formando parte de la cultura popular de la comarca. La de la Gitana es una de ellas, y de sus profundidades mana una historia de amor y familias enfrentadas.

Las joyas patrimoniales de Cañada del Hoyo

Cañada del Hoyo cuenta en su entorno urbano con una gran cantidad de atractivos patrimoniales. La localidad toma su nombre de su vinculación con la ganadería y su ubicación en un valle. En el cercano cerro del Buen Suceso se alza el Castillo desde el que se vigilaba la llegada de posibles enemigos. No en vano, formaba parte de una línea estratégica que unía los reinos de Castilla y Valencia después de que Alfonso VIII conquistara Cuenca. La fortaleza tiene forma aproada y fue reformada primero por el marqués de Cañete y posteriormente por el de Villena. Actualmente conserva su muralla y la torre del homenaje con señas de identidad de Juan de Pacheco. Su torre cuadrada en forma de ‘D' sirvió como ejemplo para otros castillos como el de Belmonte, Chinchilla y Jumilla.

Del siglo XVI data la iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Nieves, un templo de gran altura. Tiene una sola nave dividida en cuatro tramos, tres de ellos cubiertos por bóvedas de arista y la cabecera de media naranja.

En Cañada del Hoyo también hay que visitar la ermita de la Virgen de los Ángeles, situada a cinco kilómetros del núcleo urbano. Está dentro de un hermoso paraje y es un bonito edificio de planta rectangular y bóvedas rebajadas. Cerca de este lugar, los visitantes pueden ver el Molino de Royete, buen ejemplo de arquitectura popular.

Edificios con historia en Carboneras de Guadazaón

A menos de 20 kilómetros de distancia a través de la CUV-9142 y la N-420 se encuentra otro de los hitos dentro de esta ruta: Carboneras de Guadazaón. Un encantador pueblo con interesantísimos monumentos que asombran desde la llegada, como la iglesia convento de los Padres Dominicos de la Santa Cruz, donde se encuentra el panteón de los primeros marqueses de Moya, Andrés de Cabrera y Beatriz de Bobadilla, amigos íntimos de la reina Isabel I y personajes influyentes en la corte de los Reyes Católicos. Este imponente edificio muestra un rotundo estilo gótico isabelino.

Andando por Carboneras de Guadazaón pueden encontrarse maravillas como la iglesia de Santo Domingo de Silos, datada entre los siglos XIV y XV. En ella puede contemplarse un impactante artesonado y se conserva una reliquia de alto valor histórico y simbólico, la Santa Hijuela. Los fieles de esta parroquia renuevan año tras año su fe en romería. En el pueblo también se pueden disfrutar de los restos del castillo de Aliaga y un puente del ferrocarril de tres ojos con líneas modernistas.

Cañete, más que una muralla medieval con origen árabe

A media hora de distancia siguiendo la N-420 encontramos Cañete, última parada en esta ruta. La villa conserva cientos de años después el sello árabe defensivo y además de su castillo, construido hacia el siglo X, cuenta con un entorno natural de gran valor paisajístico labrado por el río Mayor, afluente del Cabriel.

El conjunto histórico-artístico es una mezcla de arquitectura cotidiana y medieval en el que balconadas y callejones van de la mano de murallas e imponentes puertas. El laberíntico núcleo está delimitado por una muralla medieval muy bien conservada gracias a las recientes rehabilitaciones que ha recibido con el Plan de Mejora de Infraestructuras Turísticas de la Diputación Provincial. 

Cañete traslada al visitante a las puertas del Califato de Córdoba y en él se describen algunos de los hitos más importantes de la historia de España, como las guerras Carlistas. En la muralla puede adivinarse, pese a las sucesivas intervenciones que ha recibido, su origen musulmán. Al interior del recinto se accedía por las puertas, de las que se conservan la de las Eras, de estilo islámico; la de la Virgen, de estilo románico, y la de San Bartolomé. El lugar ha sido patria de los Hurtado de Mendoza, de los marqueses de Cañete y cuna del Condestable de Castilla, don Álvaro de Luna. En su recuerdo, una vez al año el municipio revive su lado más medieval en las fiestas de La Alvarada, declaradas de interés turístico regional.

Dentro del recinto defensivo está asentada la maciza iglesia de Santiago. También es muy característica su Plaza Mayor, en la que destacan sus soportales en el que los cañeteros hacen parte de su vida cotidiana. En la céntrica plaza se encuentra la iglesia de San Julián, del siglo XVII, que comparte los restos del Colegio de Gramática con el Ayuntamiento. 

En Cañete hay muchos más lugares imprescindibles, como el arco de la Sinagoga, el Museo Etnográfico de Cultura Popular, el Museo de Fotografía Antigua o la ermita de la Virgen de la Zarza. La belleza natural del municipio también debe ser admirada, ya que cuenta con una gran cantidad de senderos que invitan a los viajeros a reconfortantes caminatas al aire libre. 

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