16/11/2017
Castilla-La Mancha

Simas, picos y colores en la generosa naturaleza de Guadalajara

El Parque Nacional del Alto Tajo y el Hayedo de Tejera Negra son dos de los grandes atractivos de las sierras guadalajareñas

Al hablar de la naturaleza de Guadalajara es indispensable profundizar en el Parque Natural del Alto Tajo, que tiene una extensión de algo más de 105.721 hectáreas y está situado en el Sureste de la provincia, englobando 38 municipios, dos de ellos conquenses y el resto guadalajareños. Los ríos y las formaciones vegetales de este territorio son una buena muestra de lo que no se debe perder el viajero. Además, los pinares y bosques tienen un alto grado de conservación.

Numerosos cañones y hoces se han ido creando vinculados al curso del río, además de otras formaciones como terrazas, monolitos y cuchillos; un río por el que los gancheros conducían la madera a través de las hoces fluviales. Viven en este lugar zorros, víboras, ciervos y aves como águilas, buitres y algunas otras rapaces.

En cuanto a la flora, el visitante podrá pasear entre los pinos y las encinas, las sabinas y los quejigos. Y para los más aventureros existe la posibilidad de practicar descenso en piragua y canoa, hacer barranquismo, rutas de senderismo o, simplemente, bañarse en el río en algunos tramos, entre otras actividades.

En el término municipal de El Cardoso de la Sierra se encuentra el Macizo del Pico del Lobo Cebollera, el más alto de la Sierra de Ayllón. Tiene una gran complejidad hidrográfica y cuenta con profundos valles con mucha riqueza geológica. El pechiazul y el topillo nival viven en este paraje, donde se considera que quedan las únicas formas glaciares de la región. 

Por su parte, el Barranco del Río Dulce es un entorno que va unido al curso del río que a su paso forma cañones y deja una vegetación de bosque y ribera y donde viven diferentes aves como halcones peregrinos, buitres leonados, águilas reales, martín pescador y garzas, entre otras. Es un lugar por el que se pueden hacer rutas cómodas andando y en bicicleta y cuenta con la peculiaridad de que hay una ruta desde el pueblo de La Cabrera, que ofrece elementos interpretativos del parque adaptados para invidentes.

El turista no puede dejar de conocer el Hayedo de Tejera Negra, un impresionantes bosque de hayas situado en el Noroeste de la provincia. En otoño la vegetación de este lugar toma unos colores tan espectaculares que el paisaje parece salido de un cuento. Cuenta con un centro de interpretación en el que se explica lo que se puede ver en el parque, que está abierto todo el año, aunque hay que hacer una reserva previa para la visita. Existen dos rutas para hacer andando: la Senda de Carretas y la Senda del Robledal y también hay una ruta circular señalizada para hacer en bicicleta.

La Sierra de Pela muestra un paisaje impresionante que se forma con montañas que unen el Sistema Central y el Ibérico y dentro de él está la Laguna de Somolinos donde se pueden ver plantas y aves acuáticas como la garza real y la polla de agua. Pero también sobrevuelan la zona otras aves como el buitre leonado y el águila real. La visita a este lugar es libre y la entrada se encuentra en Somolinos.

las Lagunas de Puebla de Beleña es un lugar de acceso libre en el que destaca la concentración de aves acuáticas para cuya observación hay varios puntos dentro de este paraje. Hay dos senderos sencillos de menos de 5 kilómetros para recorrer este territorio. En ellos el turista podrá observar además de la vegetación, ejemplares de pato colorado, garza imperial, grullas y cigüeña negra, entre otros.

Cerca de Molina de Aragón se localiza el Barranco de la Hoz, muy llamativo por el cañón de roca caliza por el que transcurre el río Gallo, que deja colores rojizos que se unen y se mezclan con los tonos verdes de la vegetación, sobre todo es un lugar muy hermoso en primavera. Guarda en el interior la ermita en honor a Nuestra Señora de la Hoz.

Es un cañón de roca caliza por el que transcurre el Río Gallo. En primavera luce un impresionante color verde que se mezcla con los colores de la piedra caliza. Desde su mirador se observa la forma característica que da nombre al Barranco, y en otoño esta se vea un con mas claridad dibujada por el amarillo de las hojas. Un lugar digno de ver y por el que darse un paseo escuchando el murmullo del río.

Dentro de toda esta naturaleza que guarda la provincia de Guadalajara para los amantes de los deportes de aventura existen zonas para disfrutar de su pasión. Por ejemplo, el Barranco de Viana (término municipal de Viana de Jadraque) cuenta con una zona de escalada. Hay varios sectores a lo largo de todo el barranco. Ésta también es una zona en la que hay gente que practica senderismo y ciclismo.

Para los que practican senderismo, hay varias rutas que se pueden hacer en y desde Valtablado del Río. Éstas tienen diferentes extensiones dependiendo del tiempo que se quiera invertir en ellas. Merece mención la ruta de senderismo que hay en torno a la Cascada del Aljibe, de menos de 10 kilómetros, aunque existe la posibilidad de acortarla y el camino también es acto para coches todoterreno.

La abundancia de simas y de cuevas en la provincia propia la práctica de espeleología y se puede hacer actividades como vela o windsurf en los embalse de Bolarque y Alcorlo. Pero los deportes aéreos también cabida y en La Muela se puede hacer ala delta y parapente.

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