05/08/2018
Cuenca

Quejas vecinales en la calle Antonio Maura tras la okupación de una vivienda por un grupo de jóvenes

Denuncian que sospechan que están utilizando el local como punto de venta y consumo de drogas, además de organizar fiestas y arrojar basuras, entre otros problemas de convivencia

Vecinos de una comunidad de propietarios de la calle Antonio Maura de la capital protestan tras la okupación de una vivienda de su bloque a cargo de un grupo de un grupo de jóvenes. Según han asegurado en declaraciones a Vocesdecuenca.es, optan por mantener el anonimato en su denuncia ya que tienen miedo de las consecuencias que esta pudiera tener, dados los "problemas" que los okupas han ocasionado desde su llegada a finales de noviembre del año pasado.

En la vivienda okupada, situada en uno de los bloques del número 5 de la calle Antonio Maura residen de forma fija "entre cinco y seis jóvenes", algunos de ellos menores de edad, que acceden tanto por la puerta principal como escalando por una terraza que da la calle Escultor Martínez Bueno. El número total de okupas en la vivienda es "difícil de calcular", según señalan los vecinos, puesto que "son muchos más los jóvenes que entran y salen", ya que sospechan que se está haciendo uso del inmueble como punto de venta y consumo de drogas. El olor a marihuana en la vía es frecuente y se puede observar a simple vista la reja que utilizan para entrar y salir, rota sujeta por una cadena. Los cristales de las ventanas se encuentran firmadas con rotulador permanente.   

Además, también estarían utilizando la casa para "guardar botines de los diferentes robos que van cometiendo". Los vecinos apuntan que varios de los miembros del grupo, al que relacionan con una banda que asaltaba trasteros en la capital, ya han pasado por la cárcel e incluso uno de ellos se encuentra en busca y captura por la Policía Nacional. Así, esta banda habría procedido de igual forma que en la ocasión anterior, en la que okupó una vivienda en Avenida de Reyes Católicos.

Según indica la comunidad de propietarios, al poco de producirse la okupación "se sucedieron tres robos en el edificio", por lo que sospechan que podrían haber sido ellos los autores. Una de las sustracciones fue en una vivienda del mismo bloque a la que los ladrones accedieron a través de un patio de luces al que sólo se puede acceder desde el interior del edificio y de la que se llevaron, entre otros, todos los aparatos electrónicos como ordenadores portátiles y la televisión. Los otros dos robos sucedieron en trasteros del bloque, con el resultado de una bicicleta robada y otra, que se encontraba encadenada, fue destrozada.

Basuras, fiestas y peleas 

Los vecinos afirman que, entre otros problemas de convivencia, los jóvenes okupas "tiran la basura por la escalera y al patio de luces del bloque, por la terraza hacia la calle Escultor Martínez Bueno y miccionan en el patio de la comunidad de propietarios", generando con estas acciones malos olores en la vecindad. Además de estos vertidos, se produjeron a la escalera del bloque "unas filtraciones de aguas fecales después de que arrancaran los radiadores de la casa para venderlos".

Pese a tener la luz cortada, la vivienda también se ha convertido en un local en el que "se producen sucesivas fiestas, con los ruidos que generan". En ellas, según aseveran los vecinos, "tiran fuertes petardos e incluso lanzan botellas de cristal por la terraza", motivo por el cual se produjo un corte en la calle el pasado 24 de mayo.

Estos jóvenes, que tienen dos perros de raza peligrosa que pasean sin bozal ni correa por el patio comunitario, han convertido este lugar en "escenario de peleas con otros grupos, en las que incluso se han podido ver armas blancas", afirman desde la comunidad de vecinos.

Los vecinos han tratado de dirigirse a ellos para que depongan su actitud "y no hacen ningún caso. Como mínimo cuando les intentas decir algo recibes insultos y amenazas, y en un caso han llegado a intimidar a algún vecino con un sacacorchos". Estas amenazas las han sufrido también comerciantes de la calle Escultor Martínez Bueno tras quejarse a ellos por sus actos. Dado el historial delictivo del grupo, la Policía Nacional "ha desaconsejado a los vecinos mantener cualquier tipo de contacto". La vecindad señala, asimismo, que "la Policía Local ya ha dejado de atender a sus numerosas llamadas".

Sucesivas denuncias y escritos a diferentes instituciones

El inmueble okupado "se encuentra en una difícil situación, pues la casa pertenecía a un matrimonio mayor ya fallecido y de cuya herencia no se quieren responsabilizar sus cinco hijos". Señalan los vecinos asimismo que ante las reiteradas peticiones de denuncia, la pareja sentimental de una de las beneficiarias accedió el pasado 25 de julio a cursar denuncia.

No es la primera, puesto que la comunidad de propietarios ya se ha dirigido a diferentes instituciones para que pongan freno a la situación "y nos han ido mandando de un sitio a otro diciendo que no era de su competencia o que no podían hacer nada", por lo que se sienten indefensos ante la okupación..

Así, han presentado denuncia en la Fiscalía de Menores y el Juzgado de Guardia (5 de febrero) en la Policía Nacional (6 de febrero) y presentado escritos en la Policía Local (12 de marzo), la Gerencia Municipal de Urbanismo por los vertidos de aguas fecales (14 de marzo), Sanidad por la situación de insalubridad (2 de mayo) y el Ayuntamiento de Cuenca (3 de mayo). 

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