24/11/2018

Paseo militar hacia la fase de grupos de la Copa EHF de un Liberbank Cuenca superior al Bocholt (37-25)

Kilian y Óscar Río fueron los mejores de Cuenca ante un Achilles que se hizo el harakiri jugando sin portero durante gran parte del partido

Cuenca Bocholt (Fotos de Javier Guijarro)

El Liberbank Cuenca ya está en la fase  de grupos de la Copa EHF tras un partido que tuvo la misma épica que salir a la  calle sin paraguas en un día de lluvia pero más fiesta que la boda de Marta Ortega. Los de Lidio Jiménez abusaron de un Achilles Bocholt al que ser valiente no le valió para evitar irse vapuleado de El Sargal con un contundente 37-25.

Poca gente hubiera imaginado en mayo que el Liberbank iba a tener un debut europeo tan plácido. Al final los conquenses han sufrido en esta eliminatoria menos que la señora que en un sketch de los Monty Phyton es torturada por la Inquisición Española con almohadas blanditas y un sofá confortable. En cualquier caso la falta de emoción no restó ni un gramo de felicidad a la parroquia local, que festejó un nuevo hito del balonmano de esta tierra. Era un día para divertirse, ya vendrán en febrero y marzo las citas serias.

Con la eliminatoria sentenciada desde el partido de Bocholt de hace una semana, el técnico Lidio Jiménez se permitió lujos como prescindir del extremo derecho para no arriesgar a Baronetto, único extremo zurdo sano, que terminó tocado el partido ante el Teucro. La portería fue para un Kilian Ramírez que no solamente aprovechó su oportunidad sino que la disfrutó  al máximo, exprimiendo el tiempo como un colegial hace con los minutos de recreo y el duelo sirvió para reforzar la moral para que algunos jugadores que no andaban finos de cara a las redes practicaran el tiro al blanco.

Kilian Ramírez paladeó el partido desde los primeros sorbos y con sus paradas en los primeros minutos desactivó las pocas esperanzas que tenía el Bocholt de darle la vuelta a la eliminatoria.  En ataque Óscar Río manejaba a su antojo el juego pero su espíritu paternal le llevaba a dejar que fueran sus compañeros los que engrosaran sus estadísticas. Doldán devoraba las  redes de Leroy como si no hubiera comido en dos semanas, Montoro se atrevía hasta con goles en penetración y Nolasco, tanto de extremo como de lateral, ganaba el  personal partido que jugaba contra sus dudas. A los 20 minutos los conquenses ya ganaban de siete goles y el técnico del Achilles pedía tiempo muerto como suplicando clemencia.

No quiso ensañarse el Liberbank Cuenca pero tampoco fue condescendiente con el campeón belga, que movía el balón con cierto sentido pero apenas hacía algo de daño con acciones individuales de Winters. No concedió mucho más un inconmensurable Kilian Ramírez, que desesperaba a un Bocholt que moría casi sin darse cuenta, como un centollo en una cacerola hirviendo, cocinado a fuego lento por el talentoso Óscar Río. Los conquenses llegaron al descanso con siete goles de ventaja.

Durante toda la segunda parte el Achilles hizo honor a su nombre guerrero, planteando un osado ataque con siete hombres y sin portero. Esta desesperada estrategia solamente sirvió para aniquilar el espectáculo en la pista. El Liberbank Cuenca se limitó a probar su puntería con disparos desde campo propio, un juego que es divertido cuando se hace ocasionalmente pero monótono cuando se repite frecuentemente. Aunque con este sistema el Bocholt pudo hacer algunos goles desde el extremo, la ventaja local continuó creciendo y el propio Lidio Jiménez tuvo que pedir a sus hombres que dejaran de tirar y probaran a jugar un poco para que el tedio no se impusiera en El Sargal.

En el último cuarto de hora del encuentro parte de la atención del partido se trasladó a la grada, desde la que la Furia Conquense le pasó factura al concejal de Deportes y al alcalde por la negativa del Ayuntamiento a permitir que se instalara una Fan Zone en el exterior del pabellón. El resto de cánticos fueron para celebrar la gesta de los jugadores que se lo pasaban en grande sin necesidad de manchar de sudor la camiseta. Los diez minutos finales estuvieron dedicados casi a que el canterano Taravilla estrenara su casillero de goles en Europa y lo hizo en los últimos instantes, tras bailar a su marcador en seis metros. Su tanto puso la rúbrica al debut europeo de El Sargal y a una histórica celebración sobre la pista. Los conquenses ya son leyenda después de imponerse en una eliminatoria que ha resultado ser una etapa prólogo. En febrero y marzo ya vendrán los puertos de montaña. La EHF verdadera. Conquenses, a disfrutarla, que también es vuestra.

CONSULTA LA GALERÍA DE IMÁGENES

Liberbank Cuenca: 37

Kilian Ramírez (1), Nolasco (6), Moscariello (5), Óscar Río (6), Doldán (4), Sergio López (4), Dutra (4), Montoro (2), Thiago Alves (3), Mendoza (1), Taravilla (1), Hugo López , Maciel y Baronetto.

Achilles Bocholt: 25

Leroy, Damian Kezdiora (7), Wertelaers (2), Winters (3), Kooijman (3), Driesen (3), Cremers (2), Serge (4), Bartosz Kedziora (1), Valkenborgh, Roelants, Meijer, Lamers, Alberts, Gijbels y Koninkx

Árbitros: Alexandar Jovic y Ermin Arnautovic (Bosnia). Exclusiones para los locales Óscar Río y Kilian y para los visitantes Damian Kedziora y Roelants.

Incidencias. Partido correspondiente al partido de vuelta de la tercera  ronda de la Copa EHF disputado en el pabellón polideportivo El Sargal ante 1.760  espectadores, lleno total según los datos de EHF.

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