06/10/2018
Balonmano

Maciel pone la calma y Dutra la munición para que el Liberbank cuenca bata al Sinfín cántabro (33-24)

Tras un inicio dubitativo los conquenses cogieron el pulso al partido apoyándose en una nueva exhibición de su portero y del goleador brasileño, que hizo diez tantos

Liberbank vs Bledio Sinfín (Fotos de Javier Guijarro)

El Liberbank Cuenca se comporta a veces como ese compañero de clase que llega al examen diciendo que apenas ha estudiado y va a suspender pero al final acaba sacando un nueve y se queja que la nota es baja. Los de Lidio Jiménez se sabían bien la lección y solamente necesitaron sacudirse los nervios para doblegar a un Sinfín voluntarioso pero sin recursos suficientes como para sacar petróleo de El Sargal.

Triunfo por 33-24 de los conquenses, que encontraron el rumbo en cuanto Leo Maciel consiguió contagiar su calma a los suyos. La postura vital de este portero es muy parecida a la de Kafka, que el 2 de agosto de 1914 anotó en su diario: "hoy Alemania ha declarado la guerra a Rusia. Por la tarde fui a nadar".  El argentino impasible no se altera cuando el caos y la duda se apodera de El Sargal y sus paradas fueron calmantes que consiguieron que dejara de temblar el pulso de sus compañeros y comenzaran a escribir recto.

El Sinfín puso a prueba la confianza del Liberbank y del aficionado de El Sargal, siempre temeroso como Abraracurcix, el jefe de la aldea de Asterix, de que el cielo caiga sobre sus cabezas. Al principio lo locales intentaron imponer su autoridad y llegaron a tener hasta tres goles de renta, pero no terminaban de creerse que eran mejores. Por el contrario, los de Santander salieron respondones y hacían daño con los lanzamientos lejanos de Dimitrevski y de un Jorge Silva que estuvo este verano en la órbita de Cuenca. Ese amor no pudo ser y el brasileño se dedicó a remitir cartas de despecho a las redes de Maciel. Los visitantes se pusieron por delante tras remontar la desventaja y cuando todavía no se había cumplido el primer cuarto de hora se dibujaba una gran mueca de preocupación en la grada del pabellón conquense.

Fue en ese momento crítico en el que apareció Maciel para devolver la serenidad a sus compañeros con una parada a Postigo que evitaba que los santanderinos se fueran desde dos goles. Llegó justo a tiempo para cambiarlo todo, como el ángel Clarence cuando James Stewart está a punto de arrojarse al agua en ‘Qué bello es vivir'. Fue una pequeña heroicidad a la que vino la Revolución de los Tranquilos del Liberbank Cuenca. Maciel logró sintonizar con Óscar Río y con Doldán y con calma pero sin pausa le dieron la vuelta al marcador. El central cántabro guisaba la jugada y el pivote italo-argentino percutía en las redes de un indefenso Villamarín.

El equipo de Rodrigo Reñones se resistía pero pagó también un alto precio por cargarse pronto de exclusiones. Por su parte, Lidio Jiménez movió fichas al ver que no conseguían soltarse a los santanderinos de la pernera del pantalón. La jugada salió bien porque Nolasco y Moscariello mantuvieron las prestaciones ofensivas de Río y Doldán. El pivote llegado de Aranda progresa adecuadamente y es cuestión de tiempo que se aprenda al dedillo los mandamientos de Jiménez.

En el tramo final del primer tiempo, con la defensa de Cuenca cada vez más sólida, comenzó a soltar el brazo Leo Dutra y puso a los suyos tres goles arriba cuando los árbitros mandaban a los jugadores a los vestuarios. El Sinfín no se había dado ni cuenta pero el brasileño ya había encendido la mecha de la bomba.

Detonó en el segundo tiempo. Los cántabros comenzaron a dar síntomas de fatiga física y moral por no encontrar los puntos débiles de un Maciel que estaba fino hasta en los siete metros, que no son su especialidad. Mientras tanto, Dutra comenzaba a despedazar a un rival que si no claudicó antes fue porque Sergio López se desquiciaba por sus fallos en los contraataques, inmerso en una pelea consigo mismo de la que intentó liberarle la grada con sus aplausos.

Durante todo el segundo tiempo el Sinfín se fue desangrando sobre el azul de la pista de El Sargal. Las apariciones de Lon en seis metros se convirtieron en el único recurso de un equipo que ahora sí que tenía enfrente a un ejército armado de moral y que además tenía un dragón, Leo Dutra, que se fue a la decena de goles y que si mantiene este ritmo será el máximo goleador de Asobal en febrero.

Con una renta de  nueve goles para los últimos cinco minutos, Lidio Jiménez tuvo tiempo de relevar a Maciel para premiarle con la ovación del respetable y de sacar al canterano Taravilla para que pueda fardar esta noche de que su gol le dio la puntilla al Sinfín. Dos puntos que se quedan en Cuenca y hay un derbi en Guadalajara en el horizonte que tiene pinta de que puede ser una estupenda pista de despegue para que el Liberbank planee definitivamente.

GALERÍA DE IMÁGENES CON FOTOS DE JAVIER GUIJARRO


LIBERBANK CUENCA: 33

Maciel (p), Colo Vainstein (4), Doldán (5),Baronetto (2), Sergio López, Thiago Alves (6), ÓscarRío (1)- siete inicial- Killian (p.s), Dutra (10), Mendoza, Hugo López, Moscariello (3), , Nolasco (1), Montoro y Taravilla (1).

DS BLENDIO SINFÍN: 24

Villamarín (p), Salvarrey (p), Diego, Valverde, Pla, Torriko (1), Postigo (3), Lastra, Sola (2), Basualdo, Silva (5), Lon (6), Valles (1), Iglesias (2), Dimitrievski (4).

Marcador cada cinco minutos:  3-2, 5-2, 7-7, 9-8, 12-11, 16-13 (descanso). 18-14, 21-15, 22-17, 26-19, 29-22, 33-24.

ÁRBITROS: Colmenero Guillén y Rollán Martín. Excluyeron a Valverde (2 y tarjeta roja), Dimitrievski, Torriko (2) y Silva por el Sinfín y a Thiago, Doldán, Hugo López y Moscariello (2) por el Liberbank Cuenca.

INCIDENCIAS: Partido de la quinta jornada de la Liga ASOBAL, celebrado en el Pabellón El Sargal ante unos 1.100 espectadores.

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