01/06/2019

Los legionarios llenan de marcialidad la procesión de la Virgen de la Luz

Las hermandades conquense y albaceteña de antiguos miembros de la Legión han acompañado el sencillo cortejo de la patrona de Cuenca, que se ha desarrollado entre sol y un calor que ha puesto a prueba a los banceros

Procesión de la Virgen de la Luz 2019. Fotos: J.J.D.

La presencia de antiguos caballeros legionarios de Cuenca y Albacete ha sido el gancho marcial y novedoso de la procesión de 2019 de la Virgen de la Luz, que ha recorrido este sábado las calles de la ciudad de la que ejerce patronazgo.

El desfile partía alrededor de las diez de la mañana del templo que se asoma a la confluencia de los ríos Júcar y Huécar, de la iglesia que que acaricia la montaña telúrica, del barroco festival artístico que antes fue enclave de culto a la Madre desde tiempos que no detectan los radares de la memoria y los archivos. De San Antón, de la parroquia de la Virgen de la Luz.

Tras la cruz parroquial desfilaban miembros de las hermandades conquense y albcaeteña de legionarios. Veteranos retirados de esta fuerza militar de élite tan estéticamente reconocible, o miembros de la asociación civil que los representa, que han ido anunciando la presencia del cortejo con trompetas, tambores y gastadores. La capital ha evocado aquel Martes Santo de 1994 cuando el Tercio 'Alejandro Farnesio' de la malagueña, semejante y hermanada Ronda participó en 'El Perdón'. En aquel caso sí que eran militares en activo, al contrario que los de esta jornada. 

Tras ellos, la hermandad de la Virgen de la Luz abriendo con sus estandartes  y hermanos mayores, flanqueadas por fieles -en su mayoría mujeres- que aportan la esencia de las sencillas procesiones de gloria conquenses, de las liturgias sencillas que se despliegan por sus barrios y pueblos. Porque aunque Cuenca está bregada en multitudes fervorosas y en solemnidades grandilocuentes, también sabe que la devoción y la tradición no se calibra con una balanza, que los números no son capaces de contarlo todo.

Bellamente vestida y decorada ha desfilado la Virgen negra que se venera en la urbe castellana. La patrona a la que han prestado hombros y pies veteranos banceros, vestidos elegantemente con guantes azules y oscuros trajes. Una indumentaria que que les ha castigado por las altas temperaturas que ha propiciado un sol radiante, como evidenciaban los sudores enjuagando frentes y rostros, los gestos de esfuerzo acumulándose con los metros del recorrido.

La presidencia eclesiástica correspondía al párroco de la Virgen de la Luz, Ángel García Benedicto, acompañado del sacerdote Arturo Candela y de directivos de hermandades que tienen su sede canónica en la parroquia dedicada a la patrona capitalina y que se están implicando cada año con más entusiasmo en los diferentes cultos y actos.

También, entre mazas, una presencia cuantitativamente exigua de una  Corporación municipal que entona cantos de despedida. Presidía la delegación el alcalde en funciones, Ángel Mariscal, junto a los ediles populares Marta Segarra y Esther Martínez, la socialista Nieves Mohorte y Antonio Carrasco, de Ciudadanos. Ninguno de ellos se sentará a partir del 15 de junio en un Salón de Plenos renovado casi al completo en su paisanaje.

Y, cerrando, otra banda, la municipal, la de Cuenca, en otro de los hitos de una agenda de tradiciones que se agolpa en este final de primavera, que se multiplica para llegar a toda procesión. En su repertorio marchas de procesión y también, reiteradamente, el Novio de la Muerte. El himno de la Legión, esa historia de amor trágica, que ha contado con el acompañamiento e las voces de los legionarios en puntos como la Puerta de Valencia o en el Monumento a los Caídos de la Plaza de la Hispanidad. Allí se ha realizado una ofrenda floral en la que tampoco ha faltado las notas del Himno de España.

El reclamo de estas ceremonias militares ha servido para concentrar el público en estos públicos. Más desigual ha sido el número de asistentes en otros tramos de un recorrido que ha subido por Palafox y cortado por El Peso para bajar por Solera y El Salvador hacia Aguirre y Carretería rumbo a Calderón de la Barca y el templo de origen.

A lo largo del trayecto la Virgen pasaba por delante de establecimientos que proclamaban su descanso vacacional hasta el día 3 o carteles que prometían buffet libres en Gandía o Benidorm, destino de esa colonia lúdica autóctona que merma presencia en esta jornada tan local. Quizá en esta ocasión en menor grado ya que el puente tiene más de pasarela que de acueducto y la apertura comercial del viernes han mermado el éxodo.

Los distintos actos marciales han alargado la duración del cortejo, que alcanzaba pasada la una su punto final en la Virgen de la Luz para dar paso a la ceremonia y el incensante flujo de conquenses que querrán besar el manto de su madre, para dar gracias o pedirlas, para visitar y contemplar.

GALERÍA FOTOGRÁFICA DE LA PROCESIÓN

Promedio (0 Votos)
La valoración media es de 0.0 estrellas de 5.
comments powered by Disqus