07/05/2017

Las pinturas rupestres de Villar del Humo: un siglo a caballo entre el prestigio y el olvido

Las primeras pinturas fueron descubiertas por el ingeniero forestal O'Kelly en 1917. Cincuenta años después unos alumnos del pueblo encontraron un nuevo abrigo. Desde 1998 son Patrimonio de la Humanidad pero es ahora cuando están recuperando su fama

Fotos actuales de los abrigos y de su historia cedidas por la empresa Villatur

El centenario del descubrimiento de las pinturas rupestres de Villar del Humo supone la enésima resurrección de los abrigos, que durante toda esta centuria han intercalado momentos de auge y de olvido. El objetivo es que ahora su importancia obtenga un reconocimiento duradero ya que además de lo que ya se puede visitar todavía son muchos los secretos que se irán desvelandoo a lo largo del tiempo.

Enrique O'Kelly (Málaga 1883 - Cuenca 1939) fue el descubridor de las primeras  pinturas. Era un ayudante de montes que estaba marcando pinos para la Unión Resinera y sus familiares consideran que fue "el primer ecologista", destaca César Ruiz, responsable de Villatur, la empresa que se está encargando de mostrar al mundo los abrigos. Era una persona culta, que entabló relación con intelectuales como Juan Giménez de Aguilar y que era un apasionado de la arqueología. Un día fue a Villar del Humo y alguien del pueblo le habló de la Peña del Escrito, nombre que le había puesto la gente del pueblo a este lugar en la que había pintadas "sin saber la antigüedad, pensaban que eran gamberradas de pastores de diferentes épocas, no le daban el valor que tenía". O'Kelly explicó en sus cuadernos que había encontrado "unos abrigos con pinturas del hombre prehistórico, maltratados por la mano del hombre, con gamberradas que incluso ya se producían en la Edad media". En aquella época el descubrimiento fue un 'boom' informativo, ya que eran las primeras pinturas rupestres que se se descubrían en la provincia de Cuenca.

En 1918 los arqueólogos Hernández Pacheco y Benítez Mellado corroborraron tras visitar Peña El Escrito y los  abrigos de Selva Pascuala y la Cueva del Bullón que eran pinturas rupestres prehistóricas.

Los propios habitantes del pueblo se acercaban a los abrigos para fotografiarse orgullosos con el descubrimiento que hacía que se hablara de Villar del Humo en toda España. En 1921 años las pinturas protagonizaban una Exposición de Arte Prehistórico Español, inaugurada por el rey Alfonso XIII y en 1924 fueron declaradas Monumento Nacional.

Tras todo este auge llegaron unas difíciles décadas de olvido. En la década de los 60 se descubrió una nueva zona con abrigos rupestres, ampliándose el parque natural. En 1968 unos alumnos de la localidad participaron en un programa de Televisión Española llamado Grupo de Rescate que trataba de fomentar la arqueología y que consistía en que los niños, con ayuda de sus maestros, buscaran hallazgos en sus pueblos. Don Amado Ruiz y don Antonio Rodríguez dirigieron el 'Grupo 278' de Villar del Humo, número correspondiente a la cifra de alumnos que había en las aulas del municipio, ganó un premio por descubrir los abrigos rupestres de Marmalo.

Pasaron otros treinta años hasta que las pinturas rupestres de Villar del Humo tuvieron un nuevo reconocimiento, la declaración de Patrimonio de la Humanidad otorgada en 1998 por la Unesco.  En el año 2001 la Universidad de Castilla-La Mancha impulsó prospecciones arqueológicas y encontró nuevos abrigos que todavía no están abiertos al público.

En este centenario se está empezando a valorar en su justa medida el tesoro que alberga Villar del Humo. ¿Por qué son importantes? En primer lugar, por  la gran cantidad de abrigos, "entre los que se pueden enseñar y los que todavía no, estamos hablando de casi treinta abrigos", señala Ruiz. También destacan por la temática, ya que abarcan diferentes periodos: mesolítico - arte rupestre levantino- y neolítico -arte rupestre esquemático. Considera el responsable de Villatur "que tuvo  que ser un lugar mágico en el que se estuvieron realizando rituales durante miles de años". El tercer aspecto a destacar es la calidad, ya que casi todas las pinturas se pueden ver con mucha claridad por su buen estado de conservación y uno de los mejores ejemplos es el toro de  Selva Pascuala. Ruiz subraya que "si Altamira es la referencia del arte rupestre Paleolítico, Villar del Humo es la del arte rupestre levantino".

Villatur lleva desde 2012 impulsando las visitas a los abrigos rupestres, intentando que las pinturas se difundan lo mejor posible pero garantizando siempre que se respete este patrimonio cultural y natural  de la localidad. Por ello promueven visitas concertadas, para un número limitado de personas y con la supervisión de un guía. Los abrigos están abiertos durante todo el año y hay diferentes rutas y paseos fluviales. El recién inaugurado centro de interpretación, impulsado por la Diputación de Cuenca, quiere contribuir también a la mejora de la atención al público.

CONSULTA LA GALERÍA DE IMÁGENES

Promedio (0 Votos)
La valoración media es de 0.0 estrellas de 5.
comments powered by Disqus