17/06/2018

La Consejería de Medio Ambiente descarta fumigar para combatir a la oruga procesionaria en la Serranía

De momento, no se han detectado plagas de escolítidos vinculadas a los miles de pinos caídos en la Serranía por las nevadas

Nido de oruga procesionaria en un pinar

La Dirección Provincial de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural no tiene previsto recurrir a la fumigación para combatir a la oruga procesionaria en la Serranía de Cuenca a pesar de que, hasta las fechas actuales, su presencia ha afectado de forma notable a la masa arbórea de la provincia de Cuenca.

El director provincial, Joaquín Cuadrado, ha reconocido que "la presencia de la procesionaria es cíclica. Este año ha sido el cuarto del ciclo y su presencia ha sido muy fuerte, ha ido 'in crescendo' estos últimos años". De todas formas, asegura que la procesionaria "no se puede considerar una plaga porque no llega a matar el árbol a pesar de que sus efectos son muy evidentes y pueda parecer lo contrario".

Estas mismas fuentes han asegurado que, a pesar de que su número ha aumentado de forma notable este último año, no se contempla en absoluto la fumigación como fórmula para erradicarla. "Hay que tener en cuenta que la fumigación por medios aéreos está prohibida desde hace años por la Unión Europea por motivos medioambientales. Se utilizaba para la mosca del olivo, para el almendro....Hay que tener en cuenta que su utilización perjudica a otros insectos, a otras especies animales, aguas superficiales y subterráneas, cultivos de consumo humano....Por tanto, sólo quedaría la fumigación por medios terrestres, algo inviable con la superficie forestal que tenemos en la Serranía de Cuenca". Desde la Dirección Provincial apuestan por la intervención puntual en el caso de colegios, núcleos urbanos o áreas recreativas. "En estos caso se procede a la retirada de los nidos localizados", ha precisado Cuadrado.

El director provincial ha expresado su confianza en que la climatología favorezca un cambio de ciclo y la presencia de orugas sea menor el año próximo y sucesivos. "Ahora mismo ni hay orugas en el monte porque están enterradas en forma de crisálida y saldrán como adultos sobre el mes de julio, pondrán los huevos en agosto y entre septiembre y marzo es cuando volveremos a tener problemas de defoliación en los árboles, cuando está en forma de oruga. En esta fase es cuando han atacado a los árboles y parece que están muertos pero tenemos claro que se van a recuperar. Frenan el crecimiento pero no afecta a la salud final. No somos partidaros de la utilización de fitosanitarios porque perjudican al ecosistema".

Ausencia de plagas en los pinos caídos por las nevadas

Por otro lado, Joaquín Cuadrado ha confirmado que no se han detectado plagas de escolítidos vinculada a la cañida masiva de árboles en la Serranía como consecuencia de las nevadas del invierno y primavera. "Hasta ahora no hemos visto nada. No tenemos constancia de ningún problema. Pese  a ello, hemos colocado trampas para estos coleópteros en diferentes zonas para ver la evolución de este fenómeno. También es cierto que el clima nos está ayudando porque con las lluvias y la ausencia de altas temperaturas se ralentiza su ciclo biológico. A partir de ahora, con el calor, saldrán a alimentarse y será cuando puedan atacar a árboles sanos". 

Estas mismas fuentes han indicado que continúan los trabajos para retirar los miles de pinos caídos por las nevadas. "La mayor parte de las vías principales que discurren por la Serranía ya están despejadas, principalmente para tener los accesos libres de cara a los incendios. Pero tenemos trabajo para años. Primero hemos intervenido en caminos entre núcleos habitados, vías de saca y zonas de acampada, zonas recreativas,..."

 

 

 

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