10/11/2017
Castilla-La Mancha

El ecotriángulo de Cabañeros, las Tablas de Daimiel y las Lagunas de Ruidera

Los parques nacionales y naturales de Ciudad Real son un festival de la biodiversidad 

Los Parques Nacionales de Cabañeros y de las Tablas de Daimiel y el Natural de las Laguras de Ruidera conforman el gran triangulo medioambiental de la provincia de Ciudad Real. Riquísimas en su ecodiversidad y generosas regalando postales que se quedarán para siempre en las retinas de los visitantes. 

Cabañeros está situado en los Montes de Toledo, entre la provincia toledana y la ciudadrealeña. En este terreno destacan las rañas, que son formaciones sedimentarias arcillosas y que generan un paisaje de plataformas elevadas con una ligera pendiente. Es una muestra de bosque mediterráneo que se extiende a lo largo de 40.000 hectáreas y que se completa con sierras y macizos. Tiene una gran abundancia botánica y de su fauna destaca el buitre negro, el águila imperial, la cigüela negra y se pueden ver corzos, ciervos y jabalíes, entre otros animales.

CABAÑEROS. FOTO: DAVID MIRAUT (CREATIVE COMMONS)

El parque tiene una buena señalización y se puede visitar por libre, también existe la posibilidad de hacerlo con guías para lo que hay que reservar previamente. Asimismo se puede ver con todoterrenos también con una reserva previa. Hay varios centros de interpretación en las inmediaciones y una buena oferta de actividades de multiaventura.

Por su parte, el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera se extiende por 4.000 hectáreas de las provincias de Ciudad Real y Albacete. Como su nombre indica es un conjunto de dieciséis lagunas diferentes tamaños y a distintas alturas, de forma escalonada, cuyo origen y nacimiento se encuentra en los manantiales que comienzan a crecer en la laguna Blanca y que se prolongan hasta las más bajas. El desnivel entre la primera y la última laguna es de aproximadamente 120 metros, aunque el tamaño de todas ellas no es excesivamente extenso.

LAGUNAS DE RUIDERA. FOTO: M. PEINADO

Se puede pasear por el parque por varios caminos y senderos y hacerlo con coches 4x4 y a caballo.  También hay áreas habilitadas para hacer acampada y se pueden practicar deportes acuáticos como la vela, entre otros. Existe la posibilidad de hacer snorkel, para lo que algunas empresas alquilan el equipo necesario para esta actividad.

Las cascadas que se forman van uniendo unas lagunas con otras a lo largo de 25 kilómetros. La profundidad de todas ellas varía e incluso se pueden llegar a secar en algunos momentos del año, dependiendo de la cantidad de precipitaciones que haya. Ya que se trata de un paraje que se sustenta en el agua en las lagunas viven aves acuáticas como los porrones, los ánades, los aguiluchos laguneros, las fochas y los calamones, entre otros. Se pueden observar otras especies animales como tórtolas, perdices, tórtolas, zorros, conejos y peces como el blenio y el barbo.

En cuanto a las Tablas de Daimiel es, además de Parque Nacional, Reserva de la Biosfera y un paisaje natural asombroso y valioso no solo de la región sino del país y del planeta. Este paraje se forma por el desbordamiento de los ríos Cigüela y Guadiana y se crea el ecosistema conocido como tablas fluviales. El primer río es de aguas saladas y estacionales y el segundo, de dulces y permanentes.

Se puede realizar la vista de forma libre y gratuita a través de los itinerarios o mediante guía, con reserva previa. También existe un centro de visitantes en el que se encuentra más información sobre este sitio.

Las garzas y los patos son aves residentes de este peculiar lugar que presenta unas condiciones especiales. También hay ánades aunque son menos abundantes, se pueden observar el somormujo, el avetorillo común y la focha también habita aquí. Por su parte, el aguilucho lagunero es la rapaz más común de Las Tablas. Pueblan esta zona la gallineta, el rascón europeo, el ruiseñor, y el escribano, entre otros.

TABLAS DE DAIMIEL. FOTO: ALBERTO P. VEIGA (CREATIVE COMMONS)

Del mismo modo que hay aves residentes, otras solo permanecen en las Tablas de Daimiel durante una determinada época del año que suele ser en primavera y verano por el clima. Es el caso del pato colorado, muy representativo, y el porrón europeo, que cría de manera abundante cuando hay un buen nivel de agua. Los pájaros del carrizal también se dejan ver. Todo esto sumado a las garzas imperiales, las garcillas bueyeras, cangrejeras y los martinetes comunes, las cigüeñas y otras aves.

En otoño e invierno hay otras aves que viven en este paraje como las agujas colinegras, las garzas, los chortilejos y las llamadas avefrías, las grullas, además de algunas especies de ánades y patos. Más allá de las aves, que tanta importancia tienen en este ecosistema, el viajero podrá encontrarse en este entorno con nutrias, jabalíes, ranas, culebras, liebres, además de otros anfibios, reptiles y peces. Asimismo, no hay que olvidar que este lugar posee un rica flora compuesta por encinas, eneas, algas y otras plantas acuáticas.

En cuanto a la práctica de deportes de aventura en la provincia de Ciudad Real es fácil practicar espeleología en lugares como la Cueva de Montesinos, de gran riqueza geológica y natural, dentro de la que el viajero podrá ver estalactitas y estalagmitas, entre otras formaciones.

Otro buen sitio para practicar deportes de aventura es el Parque Natural del Valle de Alcudia y la Sierra Madrona, un lugar donde sus bosques albergan árboles centenarios y milenario. Allí se pueden hacer rutas con vehículos 4x4, paintball, tiro con arco, escalada, buceo, piragüismo, escalada y orientación, entre otras.

 

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