28/04/2018

El Ciudad Encantada juega con fuego pero vence al Teucro para seguir peleando por Europa (28-27)

Los conquenses convirtieron la primera mitad en un paseo militar pero terminaron contra las cuerdas y salvaron los puntos en el último minuto

Ciudad Encantada teucro

El Liberbank Ciudad Encantada disfrutó de treinta minutos de opíparo festín tras los cuales los párpados comenzaron a pesar. Todo el mundo pensó que era la típica modorra de un estómago satisfecho y en realidad lo que pasaba es que esta es que después de preparar el banquete se habían dejado el gas de la cocina abierto. Los conquenses lograron salir del mortal sopor en el último minuto para cerrar la llave de paso, ventilar y celebrar una victoria por 28-27 que le permitirá seguir dependiendo de sí mismo para jugar competición europea.

La fábula de la liebre y la tortuga también vale para explicar el desarrollo de este partido en el que el Ciudad Encantada pecó de exceso de confianza ante un Condes de Albarei Teucro que parecía lento y pesado y sin embargo estuvo a punto de llevarse el triunfo en el sprint final. Un gol de Perovic en el último minuto permitió a los de Lidio sumar dos puntos que tienen más que ver con la fortuna que con la justicia, en lo que quizás puede ser el primer síntoma de que el karma está dispuesto a devolver a estos chicos algunas de las cosas que les arrebató en el pasado.

Nadie esperaba un partido con tanto sufrimiento en El Sargal, probablemente ni siquiera el propio Teucro, cuyos jugadores sonreían aliviados al conocer, justo antes del pitido inicial, que sus paisanos de Cangas habían vencido y que eso garantizaba su permanencia en Asobal una temporada más. Aquello condicionó sin duda el desarrollo de los primeros 30 minutos, que fueron un paseo militar del Ciudad Encantada con exhibición bajo palos de Leo Maciel. El argentino es la Declaración la Renta: si sale positiva frustra e irrita al que tiene enfrente. Los gallegos solamente lograban hacer daño desde los siete metros a un conjunto conquense que amartillaba en ataque a su rival con los habituales Dutra y Doldán y con un inconmensurable Adrián Nolasco, que está haciendo acopio de un merecido carromato de elogios en esta segunda vuelta de la liga.

Hasta ocho goles de ventaja llegó a tener de ventaja el Ciudad Encantada, que pasaba por encima de un Teucro que adolecía de falta de intensidad competitiva al haberse quedado sin retos antes del partido. Solamente el orgullo y la falta de acierto de los jugadores de la segunda unidad de Lidio permitieron a los de Quique Domínguez maquillar un poco el resultado antes del descanso, lo que no impidió que los aficionados aprovecharan el receso para comenzar a hacer planes de viaje al próximo partido en Puerto Sagunto.

Sin embargo, durante este parón alguien le entregó a Hitchcock para que convirtiera el guion de una película ñoña y previsible en una obra maestra del suspense. El Teucro se infló de amor propio en los vestuarios y comenzó a dar guerra a los locales, clavándole agujas por los costados y lanzas desde nueve metros con Borja Méndez y Balázquez. Los conquenses eran una rana en una olla que hierve poco a poco: estaban muriéndose y no se daban cuenta.

La inquietud se apoderó de repente de la grada de El Sargal y hasta del impertérrito Maciel, que fue enviado temporalmente al banco por un Lidio que buscaba formas de achicar agua de la nave. Mucho más entonado estaba en la otra portería Santana, que intimidó a jugadores conquenses como Hugo, Doldán y hasta el propio Dutra, al tiempo que contagiaba carácter a sus compañeros. Con un Colo Vainstein nulo en ataque, al Ciudad Encantada solamente le quedaba el coraje de Nolasco, insuficiente para evitar que los gallegos empataran el duelo cuando faltaba un cuarto de hora de partido.

Mendoza consiguió desde la defensa que su equipo templara un poco los nervios, pero el Ciudad Encantada era un boxeador contra las cuerdas. Las aspiraciones europeas de los conquenses parecían saltar por los aires cuando Dutra, con el partido empatado, disparaba fuera a falta de minuto y medio para el final. Por fortuna para los de Lidio al Teucro se le escapó el estoque de las manos cuando entró a matar, lo que propició una carrera a trompicones de Vuk Perovic para que el balcánico fusilara a Santana. Todavía le quedaba un minuto al Teucro pero se defendieron con uñas y dientes los conquenses para que el sueño europeo siguiera con vida. Y es que las aventuras del Ciudad Encantada no podían terminar así, con el héroe tropezándose con el jabón en la bañera. Si se ha de caer, que sea en un campo de batalla, cubierto de arena y sangre.

Liberbank Ciudad Encantada: 28

Leo Maciel (1); Nolasco (4), Dutra (6), Colo Vainstein, Doldán (5), Óscar Río (3), Perovic (5)- siete inicial, Kilian Ramírez (p), Canyigueral, Mendoza, Hugo López (2), Thiago Alves (2), Rafa López y Limonero

Condes de Albarei Teucro: 27

Lloria; Johnny Medina, Blázquez (3), Carlos García (5), De Casto, Dani Hernández (3), Moledo (3)- siete inicial -  Santana (p), Moyano, Méndez (4), Quintas (1), Iván Fernández (6), Samu (2), Miguel Ángel Iglesias y Gerhard.

Árbitros: Martín Franco y Fernández Fernández. Exclusiones para los locales Doldán, Mendoza y Thiago Alves y para los visitantes Johnny Medina (2), Quintas, De Castro, Dani Hernández y Moledo.

Marcador cada cinco minutos: 3-1, 5-3, 10-5, 14-6, 15-10, 17-12 - descanso. 18-16, 21-19, 22-22, 26-24, 26-25 y 28-27.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la 28ª jornada de la liga Loterías Asobal disputado en el pabellón polideportivo El Sargal ante 1.200 espectadores.

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