06/11/2017
Polideportivo

El CB Cuenca cae derrotado en Socuéllamos tras enfrentarse a molinos y gigantes (73-65)

El partido se jugó sin reloj de 24 segundos y con un pequeño marcador de mano puesto en la mesa de anotadores que los entrenadores no podían ver

Volvió a darse la paradoja baloncestística del partido de CEBA. A falta de seis minutos para el final, Globalcaja C.B. Cuenca ganaba por 49-60 y, desde ese momento los socuellaminos tiraron ocho tiros libres por solo tres los conquenses. El equipo que remontaba no cometió la quinta falta personal hasta que faltaban 28 segundos para terminar el partido mientras que el equipo que trataba de dormir la bola llegó a la falta del bonus antes de la mitad del último cuarto. Ese fue el primer gigante con el que el equipo conquense se dio de bruces. Otro fue que la mesa de anotación perdió dos puntos, de manera que, a falta de poco más de un minuto, no había que jugar para levantar un 68-67 sino un 68-65, que no es lo mismo nunca y, menos, cuando aún no tienes el bonus a tu favor. Al final del partido, el jugador local Delgado se fundió en un abrazo con uno de los árbitros. Seguro que no tenía nada que ver con lo que pasó en la pista, pero la imagen parecía hablar mucho de lo que había pasado en la segunda mitad del partido.

A Roncero le cayeron las faltas de dos en dos menos la quinta, la impar, que le cayó mientras permanecía, impasible, manos en alto: no llegó a jugar diez minutos de los cuarenta posibles. Novillo se retiró lesionado en el minuto tres y Martínez, a los tres minutos de salir. Muchos gigantes que superar. Almodóvar se quedó sin cartas en la baraja. Con un pívot lesionado y otro perseguido por las faltas, fue casi milagroso que la ventaja del primer tiempo se cimentara sobre la labor de los jugadores de la pintura conquenses.

Y después de los gigantes, vienen los molinos, que son los problemas que demostró el equipo por tercera vez consecutiva, y que tienen que ver con lo difícil que le resulta mantener el aplomo en los minutos finales. Socuéllamos fue siempre por detrás. Tal fue la autoridad de los conquenses durante los treinta y cuatro primeros minutos del partido, que los manchegos, público y jugadores, celebraron la victoria como si hubiesen ganado el campeonato. No es fácil que un equipo encaje un 24-5 en contra en seis minutos, incluso mediando los gigantes que se pasearon por la pista del polideportivo de Socuéllamos el pasado sábado. Pero volvió a ocurrir y se perdieron balones, flojearon las muñecas y se cometieron demasiados errores. Como en Alcázar y en Guadalajara. Sin duda, tiene que ver con la juventud del equipo (la media de los que terminaron el partido no llegaba a veintidós años) y esa es, si acaso, la buena noticia porque nos permite ser optimistas para lo que queda de Liga. Aunque se esté aprendiendo a base de lecciones tan duras.

Y, por último, el empedrado. El partido se jugó sin reloj de 24 segundos y con un pequeño marcador de mano puesto en la mesa de anotadores que los entrenadores no podían ver. Desde luego, no son formas.

FICHA TÉCNICA 

SOCUÉLLAMOS, 75; GLOBALCAJA C.B. CUENCA, 65 (14-21; 13-16; 20-14; 26-14)

SOCUÉLLAMOS: Gama, J. (8); López (-); Pintor, R. (5); Plaza, J.L. (13); Izquierdo, A. (-); De León (10); Delgado, A. (12); Fernández, J.J. (8); Roca, J.J. (-); Roca, C. (17); Tejeda, J. (-).
 
GLOBALCAJA C.B. CUENCA: García, S. (8); Ortega, M. (22); Martínez, S. (-); Moreno, S. (10); Valenciano, J. (-); Ruipérez, F.J. (15); Roncero, J.M. (8); Argenta, S. (-); Novillo, C. (-); Bonilla, V. (2).

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