14/10/2017

El Balonmano Ciudad Encantada es incapaz de aguantar el tirón del Cangas en la segunda parte (28-27)

Los conquenses llegaron a tener una renta de cinco goles al comienzo de la segunda parte pero la pérdida de intensidad y un poderoso Chapela le dejaron sin puntuar 

Adrián Nolasco

El Balonmano Ciudad Encanta no ha podido proseguir su racha victoriosa y ha caído derrotado en Cangas del Morrazo (28-27)  tras no poder aguntar el tirón de los locales en la segunda parte, que fueron capaz de remontar los cinco goles de desventaja que llegaron a arrastrar poco después del ecuador del partido.

El conjunto de Lidio Jiménez repitió, con muy pocas diferencias, el mismo planteamiento y nudo que en los encuentros contra Logroño La Rioja y Atlético Valladolid: intensidad al comienzo, renta abultada de goles en torno al descanso y una trayectoria descendiente en intensidad y rendimiento conforme avanza el cronómetro. Esta vez el desenlace fue diferente: la ventaja acumulada no fue suficiente para impedir el volteo del marcador y aguantar la victoria. 

Comenzó el Ciudad Encantada con ese rtimo de equipo grande y temible, con paradas de ese hombre tan tranquilo como eficaz que es Leo Maciel y goles de esa asamblea horizontal que es el equipo, coral en mérito y en anotaciones. Así desde prácticamente los seis primeros minutos de partido se fueron sucediendo las ventajas de dos y tres goles.

Pero la tarde no iba a ser un paseo militar, avisaban los gallegos. Lo dejó claro Chapela en el minuto 16, cuando Chapela acortó distancias y puso el 7-8. Fue uno de los ocho goles del central, que firmó una tarde soberbia con una eficacia rayana al 90%.

Los locales llegaron a ponerse uno arriba (10-9) en el minuto 21 y Jiménez se vio obligado a parar el tiempo para dedicar una arenga a los suyos que no tardó en surtir efecto. Tanto como un espidifen doble: el parcial fue de tal calibre que se llegó al descanso con un 11-15 que no dejaba el partido cerrado, pero sí tranquilizaba los ánimos.

La inercia continuó tras la reanudación, cuando Nolasco abultaba la ventaja visitante. El tercer puesto iba tomando forma con el 12-17 que campeaba en el minuto 3 de la segunda parte.

Pero el Cangas quiso demostrar que la etiqueta de competitivo no es un cliché y supo anular las ideas de una Ciudad Encantada que empezó a acusar el cansancio físico y mental. Un parcial de tres goles cambió la dinámica del partido. Los conquenses fueron arriba dos o tres goles durante buena parte del partido y daban por bueno los intercambios, pero sabían que iban tocando terreno minado.

El omnipresente Chapela fue una pesadilla para un Maciel que fue disminuyendo su porcentaje de acierto hasta el 30% final. Una sanción de Thiago puso más sal en la herida y a falta de diez minuto llegaba el empate. Ahí apareció otra vez la raza de los de Cuenca que qusieron apearse de la noria y volver por sus fueros, por la dinámica ganadora. Echaron de menos esa dosis extra de presión de El Sargal en los diez minutos finales, que fueron una lección de pundonor por parte de los dos equipos. A falta de tres minutos los locales ganaban por 28-25 y los de Cuenca, que ya daban por bueno el empate, se quedaron a la orilla de puntuar.

Estadísticas del partido.

Promedio (0 Votos)
La valoración media es de 0.0 estrellas de 5.
comments powered by Disqus