04/09/2019

Dulce subcampeonato para un SuperCuenca que luchó con dignidad contra el tiránico Barça (22-33)

Noche mágica e histórica para el balonmano conquense. Sergio López ha sido el MVP y Moscariello el máximo goleador de la Supercopa Asobal, en un partido en el que los conquenses mostraron su cara más combativa a un equipo muy superior 

Javier Guijarro Fotografía

El Liberbank Cuenca ha regalado este miércoles a su afición una digna derrota contra el tiránico FCB Barcelona en la Supercopa Asobal (22-33). El abultado resultado final esconde que los de Lidio Jiménez dieron la cara durante todo el partido y no dejaron marcharse en el marcador a su rival hasta bien entrada la segunda parte.

El Liberbank Cuenca llegó a esta competición por méritos propios al clasificarse la pasada temporada a la final de Copa del Rey gracias a su pundonor y a su infinita capacidad de lucha. Una cualidad, la de ser combativo hasta el último momento, que ha demostrado en el primer campeonato en juego de la temporada 2019/2020. Y lo ha hecho ante un Sargal que ha vestido la mejor de sus galas llenando hasta el último asiento y ha disfrutado cada instante de este momento histórico.

Y es que para los anales del balonmano quedará que el Liberbank Cuenca consiguió en poco más de un año meterse en la Copa EHF y renovar la participación, en la final de la Copa del Rey y disputar al todopoderoso conjunto blaugrana la Supercopa Asobal. Como guinda el canterano Sergio López fue nombrado jugador más valioso del torneo, y Moscariello recibió el premio al máximo goleador del partido.

Sabedor de la manifiesta desigualdad entre ambos conjuntos, el técnico conquense ordenó en el arranque paciencia y tranquilidad a su ataque, tratando de que sus hombres ahorraran energías para una larga lucha. Un estilo que contrataba con la eléctrica propuesta de Xavi Pascual para los suyos, con una dura defensa y rápidas acciones de ataque.

Leo Dutra tardó segundos en estrenar la nueva equipación

Los locales estrenaban la equipación de la temporada, que en esta ocasión será gris y negra. El encargado de romper la botella de champán contra el casco del barco fue un Leo Dutra que a los pocos segundos de juego ya había perforado la portería defendida por Gonzalo Pérez de Vargas. Esta sería la única vez que los conquenses fueran por delante en el marcador.

Los catalanes se pusieron el mono de trabajo empleándose en defensa para tomar la primera renta gracias a unos contragolpes en los que Víctor Tomás es infalible. La dureza con la que se empleaba el 6-0 blaugrana propiciaba muchas imprecisiones de los conquenses. Estas terminaban en pérdidas de balón, sobre todo tratando de conectar con la línea de los seis metros. A los diez minutos mandaban los visitantes en el marcador con un claro 3-7.

Como la peor lucha es la que no se hace, los de Cuenca no se rindieron y continuaron a tope pese a la superioridad del FCB Barcelona. Y así consiguieron recortar diferencias en el luminoso hasta dejar la contienda en 7-8 en el minuto 15, sobre todo gracias a los goles de Dutra y Moscariello desde los seis metros.   

En este momento y para reservar fuerzas de los titulares para el final, Lidio Jiménez movió el banquillo, dando entrada a suplentes en el ataque del Liberbank Cuenca. Marrochi, Doldán y Eskericic fueron entonces los encargados de mantener el pulso a un equipo blaugrana que demostraba con Dolenec y Tomás una apabullante facilidad anotadora. El buen trabajo desde el banquillo, unido a un Leo Maciel que sigue en su línea de aparecer cuando más falta hace (y también cuando la hace), permitieron que los de Cuenca llegaran vivos al minuto 25 de partido (11-13). Hasta el final de la primera parte, parcial de tres goles a favor para un Barça que se marchaba con más premio que el merecido al descanso.

En la segunda mitad Cindric tomó el relevo del ataque del FCB Barcelona y demostró que prácticamente tienen dos equipos titulares, a cuál más bueno. Además, llegaron en los primeros minutos tras la reanudación inferioridades numéricas para el equipo conquense que los catalanes aprovecharon para marcharse una vez más en el marcador, alargando la diferencia en esta ocasión hasta 16-23.

Los catalanes sentenciaron aprovechando la permisividad de los colegiados

Natán sería en esta ocasión el encargado de despertar la reacción conquense con dos goles consecutivos que fue cortada de inmediato con una exclusión de los colegiados. La pareja arbitral se mostró en esos minutos excesivamente permisiva con los catalanes y en un par de jugadas más bien dudosas llegó el hachazo definitivo de los del Barça, que sentenciaron en el minuto 50 (20-27). De conformidad con lo visto sobre la pista, no hubiera sido necesario este empujón arbitral para decantar la victoria, y de ahí la rabia que exhibió la grada conquense con estos errores de los árbitros.  

Los conquenses hicieron buena la frase de Borges que dice que "la derrota tiene una dignidad que la ruidosa victoria no merece" y siguieron peleando hasta el último suspiro del partido, sin bajar los brazos pese a saber que con el bocinazo final no serían ellos quien recibiría el título de campeón. Y el público lo celebró con una ola promovida desde la Furia Conquense, que aunque costó arrancar, no ha parado de dar vueltas al pabellón.

Hasta el final, momentos para el espectáculo y el recuerdo, como una preciosa jugada ensayada de los de Lidio Jiménez que terminó con un plástico 'fly' sobre Sergio López, que superó a Pérez de Vargas por debajo de las piernas; o el regreso de Samuel Ibañez a la pista conquense, muy aplaudido por la grada y que se dio el lujo de meter un gol de portería a portería aprovechando el portero-jugador que se utiliza en las inferioridades.

En resumen, una noche mágica que pese a la derrota, seguro que perdurará en la retina del equipo para seguir dejando momentos de dulce a su afición esta temporada. Los aficionados conquenses despidieron la noche cantando "orgullosos de nuestros jugadores" y "campeones, campeones". Porque no siempre es más campeón el que gana.

FICHA TÉCNICA

Liberbank Cuenca (22): Leo Maciel; Dutra (4), Vainstein, Doldán (1), Natan Suárez (2), Moscariello (6) Fekete (alineación inicial), Samuel Ibañez (1), Linde Lindblad, Baronetto, Hugo López (1), Thiago Alves (3), Marrochi (1), Eskericic (1) y Sergio López (2).

FCB Barcelona (33): Pérez de Vargas; Víctor Tomás (4), Aitor Ariño (3), Petrus, Cindric (5), Palmarsson (3), Fabregas (3) (alineación inicial), Moller, Serdio, Raúl Entrerríos, Sorhaindo (2), Andersson, Alex Pascual, Aleix Gómez (2), Dolenec (6) y Mem (5).

Marcador cada cinco minutos: 2-4, 3-6, 6-8, 8-12, 11-14, 11-16, descanso, 14-18, 15-20, 18-23, 20-17, 21-30 y 22-33.

Árbitros: Raluy López y Sabroso Ramírez. Excluyeron, por parte local, a Lindblad (2), Marrochi, Thiago, Dutra y Natan Suárez, y por parte visitante, a Petrus (2) y Palmarsson.

Incidencias: Partido correspondiente a la Supercopa Asobal disputado en el pabellón polideportivo El Sargal, que agotó las entradas con unas 2.000 personas.

Galería

Promedio (0 Votos)
La valoración media es de 0.0 estrellas de 5.
comments powered by Disqus