08/10/2019
Opinión

De la última bohemia al Café Gijón

Diez años de acabada la Guerra Civil. Los del 98 muertos, los del 27, exilados. Director General de Prensa, Juan Aparicio. Aparecen las revistas, Garcilaso, Poesía Española, Fantasía, El Español, La Estafeta Literaria... Se ponen de moda los viejos cafés como el de San Bernardo cuando todo estaba lleno de tabernas, burdeles, vericuetos y librerías en el frontero barrio golfo. Era un escenario turbio y peligroso, frecuentado por gente de mal vivir, estudiantes, sirleros y amigos de lo ajeno... En la tertulia del café Valera era frecuente ver a conquenses como Meliano Peraile y Guillermo Osorio con Eduardo Alonso, cosuegro de González Ruano. En La Cruzada se reunían mujeres como Gloria Calvo, Adelaida Las Santas y Gloria Fuertes que se merecen un homenaje ya casi en el 2020. Antonio Mingote recogía en sus dibujos trazos de aquella real, esperpéntica y tragicómica España auténtica.

Había otros cafés como el Lisboa de la Puerta del Sol o el Barbieri en el barriobajero Lavapiés por donde pasaba todo aquel que no estaba conforme con la vida, con el Sistema, sin nada en las manos.

Pero ahora pasa la tuna cantando. Es la Universitaria de Filosofía y Letras, fundada por Raúl Torres y que en aquellos tiempos era el cantante de la misma… Se van, se van: Clavelitos; Vinieron las golondrinas... Cantan en los Colegios Mayores, Embajadas y calles de Madrid dándoles un brillo especial. Esto era 1953.

En aquellos tiempos, los futuros escritores se reunían en el Café Gijón. Allí se fundó el Premio Café Gijón de Novela Corta, del que Raúl Torres fue ganador en 1969 con su libro "equipaje de sol y vino". Entre los asistentes, Raúl recuerda a Manolo Alcántara, Jesús Riosalido, Pedro de Lorenzo, Francisco Umbral, González Ruano, Juan Van Halen, Antonio Saura, Carlos Briones, Luis Ruibal, CJ. Cela antes del "viaje a la Alcarria", Grau Santos y sus padres Grau Salas y Ángeles Santos, gran pintora.... y muchos otros. Umbral ganó el Café Gijón con "la noche en que llegué al café Gijon".

Había que hacer la Mili. De Cerro Muriano a Ceuta en Regulares, 3. Conoció a Manolo Alonso Alcalde un teniente interesado por la literatura y allí consiguió el Premio Ciudad de Ceuta. Pero volvamos a Madrid.

El Abra, Las Cuevas de Sésamo regidas por el conquense Tomás Cruz suponiauna pica literaria donde escritores en ciernes acudían para ver si sacaban algo. Ayudaron a muchos. Allí conocí a Raúl Torres que fue Premio Sésamo del 56 al 59 de Cuentos por "un niño, un pájaro, un beso" y a Paco Umbral. Muchos de aquellos escritores no alcanzaron el éxito, pero nadie les podrá quitar el orgullo de decir "YO ESTUVE EN EL CAFÉ GIJÓN", o "yo presencié la apertura de las Cuevas de Sésamo". Se acababa la Bohemia y empezaba el futuro.

¿Pero en Cuenca qué? El director de Ofensiva era Miguel de la Hoz, gran persona y escritor, en ella escribían también Jesús Sotos, Ernesto de las Heras, Raúl Torres, Carlos Brines, Andrés Gallardo, Javier Jurado, José Luis Coll... En 1957 pasó a ser diario... más tarde se incorporó Raúl del Pozo. Pero esto es otra historia.

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