03/06/2018
Balonmano

"Si el grupo de jugadores que estuvo en Primera se hubiera cansado ahora no estaríamos donde estamos"

Entrevista a Rafa López, central del Ciudad Encantada que deja el balonmano tras esta temporada

Rafa López. Entrevista mayo 2018.Fotos:Esteban de Dios

Rafael López Hernández (1979) nació en Ciudad Real pero lleva tanto en Cuenca que casi se se nos olvida. Aquí ha desarrollado el grueso de su carrera deportiva, jugando hasta en tres categorías distintas. Y aquí es donde ha formado una familia, con María y con el último de los 'Rafas' llegado a esta estirpe balonmanera. A los 39 años y a la segunda ha decidido retirarse del balonmano y lo ha hecho formando parte de la mejor plantilla de la historia del Ciudad Encantada, la que ha obtenido la clasificación europea. En este entrevista repasa el camino que le ha llevado hasta aquí.

¿Esta ya es la retirada definitiva?

Nunca se sabe, yo también pensaba que la definitiva era la ultima pero visto cómo fue la reaparición ayer igual tengo que volver (Risas). ¡No, ojalá que no! Ya no tengo ganas y creo que si quiero cuidar un poco mi hombro para el futuro tengo que dejar de meterle caña al balonmano.

Y podrá dedicar más tiempo a la familia

¡Claro, seguro que tendré más tiempo para estar con ellos!

"Esta ha sido un despedida completamente a la primera"

Desde luego, la despedida es difícil de mejorar, con el equipo en Europa. Si se lo llegan a decir hace diez años...

El otro día lo hablaba con los jugadores, ha sido una despedida completamente diferente a la primera. Es cierto que son otro tipo de jugadores, que somos un grupo hecho, pero consiguieron que un día que podía haberlo pasado fatal lo pasé bien dentro de la tristeza de que cierro una etapa. Estoy muy agradecido de cómo se portaron conmigo.

Vamos a repasar su trayectoria desde el principio. ¿En qué año llega Rafa López a Cuenca?

En 1998. Estuvimos dos años en División de Honor B. El primer año descendimos justamente pero el club recuperó la plaza, no me acuerdo exactamente cómo fue. Y el año siguiente, en el que teníamos un grupo muy majo de jugadores y volvió Papitu creo que descendimos injustamente. Creo recordar que bajaban seis y se jugaba en dos fases. Nosotros ganamos a casi todos los equipos grandes pero perdíamos con los de abajo y eso nos penalizó y al final descendimos. Fue un año duro  que luego para mí terminó bien porque me fichó Altea, pero fue un año difícil de digerir porque había muy buen grupo. El primer año no teníamos muy bien ambiente.

Unos años antes ya había debutado en Asobal...

Yo empecé en Ciudad Real como juvenil de primer año. Ese mismo en pretemporada me llamó Ademar y me fui. Estuve todo el año en León pero antes había una normativa por la que no podías debutar hasta que no fueras juvenil de segundo año. Así que estuve entrenando y jugando con los juveniles. Aprendí muchísimo allí, pero al año siguiente me volví a Ciudad Real porque necesitaba jugar un poco más y por temas de estudio. Me quedaban tres años de contrato. En Ciudad Real ya debuté en Asobal y tuve una lesión que me ha arrastrado toda la vida.

Y el año siguiente regresa al Ademar.

Estuve jugando en Primera y en Asobal y pude debutar en Europa, pero al año siguiente vine a Cuenca con la intención de disponer de más minutos y hacerme un hombre (risas).

 

¿Quién le llamó?

 

Vine con Quique García. Creo que teníamos un equipo bastante bueno, con mucho veterano y con los otros dos hermanos García, Alberto y Luisón. Pero no cuajó por muchas cosas. Para mí fue un año muy bueno, porque tenía muchos amigos en Cuenca, pero a nivel deportivo fue malo. El primer año fue bastante irregular pero el segundo creo que no fue tan malo como para descender. Hicimos partidos muy buenos y otros bastante malos. Recuerdo que ganamos o empatamos aquí al Altea, que se quedaron primeros con diferencia. Cuando jugábamos contra equipos de gente pesada y grande competíamos, pero cuando venían equipos pequeños las pasábamos putas (sic).

"Echando la vista atrás a veces pienso que me tenía que haber quedado un poco más en León"

¿Fue un paso atrás venir a Cuenca?

¡No, que va! Echando la vista atrás a veces pienso que me tenía que haber quedado un poco más en León, tener un poco más de paciencia...Entrenábamos mucho y a mí me hacía falta jugar. En ese momento es lo que me apetecía hacer y veía que en Cuenca había un buen proyecto para subir a Asobal. Quizás podía haber seguido en León porque es verdad que cuando estás en Asobal y bajas a la B luego es muy complicado subir.

Después fichó por Altea.

Era un equipo recién ascendido que hizo fichajes espectaculares: Peter Norklit de portero, Parro, Jakobsen, Marcos Fernández y el entrenador era Cabanas. Aprendí muchísimo, fue una experiencia espectacular y tengo allí mucha gente que quiero. Todos los veranos suelo ir.

¿Por qué no continuó allí?

Recuerdo que me ofrecieron que me quedara pero como extremo y de vez en cuando ayudar en la primera linea. Preferí irme a un equipo que apostara por mí como primera línea ¡A lo mejor esa fue otras de las decisiones erróneas que tomé en mi vida!

¡La misma decisión que ha tenido que tomar ahora Sergio López!

¡Sí, pero Sergio mide 1,80 y yo 1,91! En Altea, hasta que vino Jakobsen del Campeonato del Mundo Junior, jugué toda la pretemporada de central y me divertí muchísimo y creo que lo hice bien. Pero en cuanto llegué Jacobsen empezaron a meterme más en el extremo. Incluso estuvo durante mucho tiempo jugando en el extremo derecho, porque se lesionó Marcos Fernández y me tocó suplirle. ¡Recuerdo que a Norklit le metía más goles desde el extremo derecho que desde el izquierdo!

"En Almería pasé el peor momento de mi carrera, con diferencia"

Su siguiente parada fue Almería...

Allí pasé un tiempo malísimo. Bueno, en realidad empecé fenomenal, pero cuando íbamos a jugar el partido contra Ciudad Real, un periodista de allí que falleció hace poco, Luis Campos, me hizo una entrevista. Una entrevista normal y corriente, como otra cualquiera. Me preguntó que diferencias había entre el Ciudad Real y el Almería. En aquel momento era el 'boom' del Ciudad Real: Vujovic, Pérez Canca y tal. Se me ocurrió contestarle que ahora mismo era comparar un primera división como un Segunda B. Al día siguiente, después del partido, un periodista de Almería se hizo eco y puso: "Rafa López se sincera: el Almería es como si fuera un equipo de Tercera". Comencé a tener problemas con la directiva. Le pedí al periodista que me enviara la entrevista completa y se la dí. Es más, en ella alababa a la directiva y al equipo, decía que se estaba trabajando muy bien. Pero eso fue el punto final. Estuvo un mes, quizás más, suspendido de empleo y sueldo. Tenía que ir a todos los entrenamientos, meterme en el vestuario y que una persona del club me echara a la grada. Veía los entrenamientos desde allí y me iba a mi casa, así todos los días.

Terminó saliendo de allí

Pozoblanco, que estaba haciendo muy buena temporada en División de Honor B, me llamó porque necesitaban un refuerzo. Eso fue lo mejor que lo podía haber hecho, porque lo pasé realmente mal. Tuve mucho apoyo de la gente de Almería, pero la directiva tomó una decisión y le dio igual que le diera la cinta con la entrevista.

¿Qué tal esa temporada en Córdoba?

Hicimos una temporada fenomenal. Yo tuve un problema con la rodilla. Pisé a Gonzalo Navarro jugando contra el Zaragoza y estuve un mes de baja por un esguince. Carlos Aguilar estaba ya en ese equipo y nos quedamos a un punto de subir. En el último partido en casa, ante el Torrevieja, nos quedamos sin subir a a Asobal por un gol.

Y al terminar esa temporada, regreso a Cuenca en Primera Nacional.

Tuve varios ofertas, pero después de lo de Almería y con mi padre entrenando en Madeira me apetecía estar más venirme para Cuenca.

¿Tenía la sensación de estar ya de vuelta?

No de vuelta, pero es que lo había pasado realmente mal. Mi primo me mandó una foto de aquella época y se me notaba que estaba mal en todos los sentidos. ¡Estaba superdelgado! Creo que fue el momento más duro de mi carrera con diferencia. Hay veces que puedes jugar o no, pero aquello fue un acoso y derribo y yo tenía 22 años.

"La directiva de Primera Nacional hizo que el equipo no desapareciera"

¿Quién le animó a volver a Cuenca?

Hablamos Carlos Aguilar y yo con Garrote y decidimos venirnos para acá. Aunque fuera Primera Nacional fue un empujón para el balonmano de aquí y fueron unos años en los que yo me lo pasé muy bien. Creo que ha sido de mis mejores momentos, por el grupo que teníamos, por amistades y porque había también mucha gente de Cuenca en el equipo. No puedo olvidarme también de la directiva de aquellos año: Juan, Garrote, Julio... Ellos hicieron que el equipo no desapareciera y sino llega a ser por ellos estaríamos hablando de otra cosa...

¿Cómo fue en lo deportivo?

Fueron años en los que me lo pasé pipa y llegábamos siempre a la fase de ascenso. ¡Cuando se gana va todo rodado! Pero tuvimos que comprar la plaza para División de Honor B, porque éramos capaces de subir cuando nos enfrentábamos con los equipos filiales. Después de Primera a la B dimos un salto increíble en fichajes, en manera de entrenar...

Según relata  se podría decir que en Asobal no consiguió cuajar, pero en la B su rendimiento fue muy aceptable

En realidad en Almería todos los partidos era titular y en Altea también jugué bastante...

¿Cuando jugaba en Primera se decía a veces que tendría que estar en una categoría mayor?

¡No, en eso no se piensa! Yo siempre he pensado en que podría jugar más.

Destaca el grupo de aquellos años de Primera. ¿Cree que en El Sargal la gente se acuerda suficientemente de Josemi, Abán y aquellos jugadores?

Creo que hay mucha gente de Cuenca a la que se le podría dar un buen homenaje. Es más, yo se lo daría más a esa gente que a otros que se le han dado de fuera. Pero no están olvidados, porque van a todos los partidos. ¡Alfredo (Abán) no porque está todo el día con la bici! Yo les veo mucho y siguen queriendo al club como el primer día.

"¡La gente esta del reggaeton sale a las discotecas a bailar, yo alucino!"

¿Ese grupo de amigos golfeaba en aquellos años fuera de las pistas?

¡Claro, éramos jóvenes y es normal! Lo mismo que pueden golfear lo de ahora...

¿Ustedes eran peores?

Es que era distinto, era otro rollo... La juventud de ahora... ¡Ellos salen a bailar, yo alucino, la gente esta del reggaeton salen a las discotecas a bailar! Nosotros salíamos a ligar y a chisparnos. La verdad es que hemos hecho muchas cosas y cada vez que nos reunimos nos contamos batallitas que dices '¡madre mía! Como en aquellos viajes a Ceuta y a Melilla. Cuando íbamos allí nos pegábamos todo el día de viaje. Jugábamos, ganábamos y nos quedábamos toda la noche. Tú imagínate, chavales de 22 años, nos lo pasabamos muy bien... Juan y Zabala se venían con nosotros, el propio Nino (Antúnez, el entrenador)... Era un grupo muy majo y creo que fue la base de que el equipo siguiera. Si ellos se hubieran cansado el club no tenía dinero para hacer fichajes y ahora no estaríamos donde estamos. Ellos fueron la base que lo sujetó todo. Si los jugadores de entonces hubieran dicho que pasaban porque trabajan, porque estudian o porque jugaban poco seguramente no estaríamos donde estamos.

¿Si las cosas hubieran ido peor deportivamente os hubieran echado en cara esas cosas?

No, porque en aquella  época no había tanto entrenador en El Sargal ¡Bueno, miento, había mucho entrenador, pero no eran mil y pico personas, era más soportable!

"Cuando vino Nino Antúnez el club dio un salto de calidad y método de trabajo"

¿Qué puede contarnos de Nino Antúnez?

Tuvimos otros entrenadores, Montoya, Visús... También estuvo con nosotros un entrenador gallego, David Patiño ‘Tachi'. Era un entrenador nuevo, que había salido de su casa y que había mamado el balonmano y con cuatro cosas básicas cambió al equipo. Hizo que Capa en el lateral zurdo hiciera una gran temporada, con él jugamos la primera fase de ascenso. Pero cuando vino Nino Antúnez el club dio un salto, no solamente de calidad sino de método de trabajo. Empezamos a trabajar más duro, más físico...Creo que los años que estuvo Nino se entraba muy bien. Seguramente se equivocaría en muchas cosas, como nos equivocamos todos, pero se trabajó muy bien.

¿Mantiene relación con él?

No, con Nino no... ¡Bueno, la verdad es que con ningún entrenador (risas)! Con el único que tengo es con Lidio.

Con Antúnez el equipo logró regresar a División de Honor B, tras comprar la plaza.

El equipo pegó un salto de calidad increíble, hizo fichajados. Bruixola, Sifre, Jorge Fernández, Florent Corbin, Cribillés... Un equipo así en Asobal podría dar guerra. 'Flo' era un jugadorazo, un tío de uno noventaytantos, con ese lanzamiento que tenía. ¡Si no hubiera sido tan francés! Y qué decir de Jorge, como pivote ha sido de los mejores de España durante muchos años. De Bruixola y Sifre, nada que decir... No nos damos cuenta de la gente que ha pasado por aquí y la calidad que ha habido. No recuerdo bien cómo quedamos, pero para ser el primer año estuvo bien...

"Goran solamente me sacaba cuando éramos uno menos"

Y después llegó Goran Dzokic. ¿Ahí se le empezaron a complicar las cosas?

No, el primer año... Goran te puede gustar o no, pero tonto no es. El año que subimos jugaba más en defensa que en ataque, algo que a mí nunca me ha importado, a mí me han puesto en un lado y nunca he protestado. Hicimos una primera vuelta espectacular pero como ya te dije hace poco, en el vestuario se hablaba de que si la liga llega a durar un poco más no subimos, porque el equipo físicamente estaba fuera. En el partido del ascenso dimos todo porque el equipo no estaba bien físicamente. En Asobal con Goran sí que se empezaron a complicar las cosas. Seguramente tenga yo también parte de culpa, pero si en el primer partido en pretemporada ante el Aranda no te saca ni un minuto ya sabes por dónde va a ir la cosa. Tampoco me sorprendía...Recuerdo que solamente me sacaba cuando éramos uno menos. ¡Y entonces metíamos goles, todos me decían que no lo podían entender! Pero cada entrenador es como es y lo tengo que respetar.

La competencia interna no le ayudaba. Primero Sergio de la Salud y luego Diego Pérez Marne.

A mí nunca me habrás oído decir que tengo que jugar de titular. Yo lo que quiero es aportar, lo que no me gustar es estar toda una semana trabajando y que llegue el fin de semana y no tener oportunidad. Eso sí que se me jode (sic).

Pero el que se marchó fue Sergio de la Salud. ¿Pensó entonces que le había llegado su oportunidad?

No sé cuales fueron los motivos de quedarme yo y no Sergio. Imagino que porque yo era bastante más barato que él...

¿Es el año en el que empiezan los problemas económicos?

No, se supone que el primer año el equipo tenía una pasta, fue al año siguiente cuando empezaron los problemas, cuando empezó la crisis y la Junta dejó de pagar...

¿Cómo era aquel equipo del retorno de Asobal?

Era un equipo ya profesional, no éramos tan amigos. Había gente muy maja pero al final cada uno iba un poquito a lo suyo...

De aquel grupo de Primera Nacional solamente quedaba usted..

Si, y de la B quedamos yo, Mendoza, Grosas, Sabonis y poco más. Fichamos a gente como Bager, que la gente dice que no llegó, pero le he visto entrenar y era una bestia, pero no se acopló. Era un equipo de élite pero recuerdo que tanto Mendoza como yo tuvimos momentos importantes cuando el equipo estaba bien jodido. Estábamos a mitad de temporada, éramos los octavos de presupuesto y el equipo no terminaba de jugar. Al final los que jugábamos menos, como Grosas, sacamos más de un partido.

¿Cómo fue su segundo año con Dzokic?

Recuerdo unas palabras de Goran en el segundo entrenamiento. Me dijo que ese iba a ser mi año, me intentó motivar. ¡Creo que no hace falta motivar a un jugador en agosto! Al final todo siguió siendo lo mismo. Era el segundo año de Marne. Las seguimos pasando canutas.

"Con Zupo no he hablado ni cinco palabras y fuero el año pasado en Benidorm"

Y el verano siguiente se ficha a Zupo Equisoain. Y estuvo a punto de salir....

Con Zupo he tenido una relación que yo no sé si me quería o no me quería. Creo que con él no he hablado ni cinco palabras y fueron el año pasado en Benidorm. Ese año vinieron Corzo e Ivankovic y se suponía que yo me quedaba como tercer central, ayudando al extremo. Recuerdo que se lesionaron Mendoza y Maione en el último partido y tuve que jugar de pivote. Yo no hablaba con él nada, jamás me dijo haz esto o haz lo otro. Solamente recuerdo una vez en León que me dijo "sal e intenta arreglar esto", porque nos estaba dando un repaso Ademar de cojones. La verdad es que no sé las razones y tampoco se las voy a preguntar.

¿Pero tampoco tenían relación cuando usted entrenaba a las categorías inferiores  y él al primer equipo?

Recuerdo una vez hablar treinta segundos, en un bar, cuando era entrenador del Fátima. No hemos tenido relación nunca.

El verano siguiente llega su primera retirada...

Zupo me hizo una oferta de renovación ridícula. Recuerdo que me dijo que era por la directiva, refiriéndose a Evaristo, yo no me lo creía del todo. Le dije que no y me busqué otra cosa. Creo que tuve una oferta de algún lado pero decidí quedarme en Cuenca y hacer vida, no tenía ganas de irme por ahí y mover a toda mi familia para malvivir, porque en esa época los clubes estaban bastante mal. Así que decidí dejarlo.

¿En todos estos años de carrera tuvo usted siempre que convivir con la sombra de su padre, Rafa López León?

Mi padre me ha enseñado muchísimo balonmano, pero nunca ha estado encima de mí. Bueno, miento, cuando me ha visto en algún partido después tenía con él un tercer tiempo, sin cerveza y muy largo, porque él lo vive de una manera especial y se da cuenta de todo. Yo termino un partido y hasta que no lo veo, dos días después, no me doy cuenta. ¡Lo ha seguido haciendo hasta ese año!

Me refería más bien a que si en los equipos en los que ha jugado siempre cargaba con la etiqueta de "El hijo de Rafa López León"

A lo mejor en Cuenca si, porque habian tenido mucha rivalidad por los partidos con el Caserio Vigón. ¡Yo recuerdo ver esos partidos en el pabellón Santamaría y aquí, donde ya tenía familia! Pero por allí menos. En la segunda temporada en Ciudad Real era mi entrenador pero como estuve lesionado de la rodilla, tras un rodillazo con Errekondo, tampoco me di cuenta. Allí todo el mundo le conoce, es alguien importante.

"Mi padre, que me ha visto jugar desde pequeño, siempre me ha dicho que me he reinventado"

¿Hasta qué punto le han frenado las lesiones?

Yo tengo un acortamiento de la pierna. Yo no me he dado cuenta pero mi padre, que me ha visto jugar desde pequeño, me ha dicho siempre que me he reinventado. Cosas que hacía antes ya no las podía hacer, sobre todo a la hora de correr y desplazarme hacia el lado izquierdo. Eso fue con 19 años. En Ciudad Real no sabían lo que tenía y hasta que no fui a ver al médico del Barça no lo vieron. Me curaba y a los dos días me pasaba otra vez. Era una lesión mal curada, se me formó calcio en el recto anterior y eso hacía que el músculo no se estirase. Cada vez que estiraba demasiado el músculo se rompía, cada vez por un lado. Estuve cinco meses y la verdad es que no he vuelto a tener una rotura en este sitio... Es cierto que a veces ando un poco cojo, que no tengo la elasticidad que antes. ¡Los fisios nunca han visto una cosa así!

Y luego,tras el retorno, vino la lesión del hombro

Es la lesión que más me ha jodido a mí. Me encontraba bien, creo que fue el mejor año de mi carrera. Y fue por una tontería....

Antes de volver estuvo entrenando en las categorías inferiores...

Llevo años entrenando a los chavales, desde el primer año en División de Honor B. A Hugo López lo entrené incluso antes de juveniles. Empecé con alevines, cogimos el equipo Jorge Fernández y yo. La verdad es que es lo que más me gusta, los dos últimos he estado sin entrenar pero he estado en una jornada de tecnificación y esa hora y media que estuvimos se me pasó volando y me lo pasé muy bien. Espero poder seguir entrenando un poquito o estando con ellos de alguna manera.

"En cuanto podía me metía a entrenar con el equipo"

¿Cómo fue su retorno al balonmano? ¿Le llamó Lidio o habló usted con él?

Tuvimos varias lesiones en el equipo y faltaba gente así que empecé a entrenar con ellos ¡Yo en cuanto podía me metía! Siempre tengo que hacer deporte porque si no mi cabeza... Ya desde los primeros días los jugadores me decían que me metiera con ellos. Te estoy hablando de un año antes, el de Balaguer. Yo estaba un poquito acojonado (sic) porque no había hecho pretemporada y no me quería tirar al ruedo a la torera. Una cosa es entrenar con ellos y otra es un partido, en el que tienes que estar al 100%. No tenía confianza. Pero ese verano me lo comentó Lidio. Mi padre me dijo que no, que no fuese tonto, que era muy duro... Pero yo tenía muchas ganas y ese verano me preparé y empecé con el equipo.

Y efectivamente, fue su mejor año.

Lidio confió en mí desde el principio y me encontré muy bien. Hasta ese partido contra el Guadalaja. Intenté entrar entre dos, Chema Márquez saltó en plan balonmano playa, sin intención ninguna, y al tocarme un poquito se me fue el brazo para atrás. Yo noté un 'crack' pero seguí jugando sin problemas. Cuando llegué al autobús no podía ni mover el brazo. Desde la mutua decían que era una tendinitis y yo estuve todo el verano trabajando para mejorar el hombro, pero no mejoraba. Era hasta incapaz de jugar al pádel, otro de los deportes que me gusta y solamente podía nadar estilo 'perrillo', porque en cuanto subía el brazo me dolía. Me estuve preparando con Ramón el de triatlón pero en cuanto me puse con el balón vi que era imposible. No era capaz de pasar y cuando lanzaba me pegaba un latigazo bastante doloroso. Me hicieron otra prueba en Madrid y en cuanto me pincharon vieron que tenía el labrum roto. Me operaron y pasé unos meses con mucho dolor. Cuatro meses después me dieron el alta, pero forzar a un brazo a jugar con tan poco tiempo es imposible. A Colo le pasó de joven y me dijo que hasta que no pasó un año no consiguió  coger confianza. No ha sido hasta octubre cuando me he empezado a sentir mejor, pero por muchas pesas que hacía el hombro no era capaz de tirar fuerte. Ni de subir rápido el brazo cuando entraba. Eso me ha limitado mucho, porque si un jugador no crea peligro y no tira a puerta...

Encima usted, que ha sido siempre un jugador acostumbrado a arriesgar...

¡Ese es otro problema que he tenido, me ha gustado siempre jugar entre líneas y con el pivote! Eso me ha limitado mucho este año, pero con el lanzamisiles (Dutra) que tenemos en la izquierda me he dedicado más a que jugaran ellos. Quizás lo tenía que haber pensado antes y haber hecho otro tipo de trabajo, pero lo que yo sé es que me he dejado los huevos. ¡En mi vida he hecho tantas pesas como este año! Pero un día tiraba muy fuerte y otro no era capaz de tirar a portería.

"Me hubiera gustado estar a tope para aportar un poco más"

¿Cómo valora el último año?

Ha sido espectacular estar en este grupo. Me hubiera gustado estar a tope para aportar un poco más. Pero Xavi Castro ha estado espectacular el tiempo que ha estado. Dutra ha ido de menos a más, no solamente por la lesión sino también en el juego: desde los primeros partidos partidos, de cero a cien, ha llegado a ochenta, y le queda muchísimo por mejorar pero es un jugador como la copa de un pino.

Una de las claves del ascenso del Ciudad Encantada es que ha conseguido mantener el mismo bloque durante unos años, algo que antes era imposible. Jugadores como Thiago y Colo, con ofertas, han apostado por quedarse...

Porque saben que este equipo apuesta por ellos. Quizás tengan ofertas de otros equipos pero aquí son los jefes. Han demostrado al club que el esfuerzo que está haciendo el club es muy válido y aquí se sienten como en casa, porque en Cuenca se vive muy bien.

¿Cómo vio el pabellón en el último partido?

El pabellón espectacular, en todos los aspectos. Pero no solamente ese día.También el de Granollers...

"¡Este es el equipo con el que menos he salido por la noche!"

¿Cómo celebraron la clasificación europea, bailando reggaeton?

¡Yo baile poco (risas)! Me perdí la celebración en el cochecito porque tenía que llevar al nene con los abuelos para poder salir por la noche. Estuvimos cenando como me gusta a mí, de pie y luego de bar en bar por Cuenca. Luego estuve dos días malo, llevaba dos años sin salir. ¡De hecho creo que este es con el equipo que menos he salido por la noche!

¿Y ahora qué, quiere seguir ligado al club?

Me gustaría poder seguir. Estoy en conversaciones con Isidoro y con Lidio. A ver si tengo la oportunidad de ayudar a Lidio, porque creo que este año va a ser duro e importante. Y sobre todo me gustaría ayudar a mejorar el tema de las escuelas deportivas. Es un "pero" que tenemos siempre en el club y si estoy intentaré aportar más cosas y hacerlo bien.

Como Lidio Jiménez siga así pronto le van a empezar a llegar ofertas. Si es que no le han llegado ya..

No lo sé. ¡Lidio sí que ha dado un cambio en todos los aspectos, tanto en lo deportivo como en la manera de gestionar el club! El premio 'Chema' que le dieron en la gala Roosevelt es supermerecido. No solamente en el tema deportivo, sino mantener la tensión de los jugadores, que muchas veces somos una montaña rusa, igual tenemos un partido espectacular y el lunes nos da un bajón y no podemos entrar pero él nos metía una guindillita. Yo con Lidio me quito el sombrero en lo deportivo, a la hora de fichar, en las relaciones institucionales, con la prensa... Y sé que el es muy de Cuenca pero si le viene una oferta que sea para mejorar. Y si no, creo que va a estar a gusto mucho tiempo.

"Me gustaría entrenar fuera, tanto de España como de Cuenca"

¿Si un día llega el Logroño y se lleva a Lidio, se atrevería usted con el Ciudad Encantada?

No te voy a decir que no. Me encantaría ser entrenador y también he hecho por ahí la 'hormiguita' por si saliera algún equipo. Entrenar en Cuenca nunca lo he pensado. Sí es verdad que a mí me encantaría entrenar fuera, tanto fuera de España como fuera de Cuenca. Aquí no me lo he planteado porque Lidio está muy bien y creo que es importante que una persona que es de aquí y que siente los colores, cuanto más tiempo esté aquí mejor. Si un día llega una megaoferta a la que no pueda decir que no me alegraré por él. ¿Mi sueño es ser entrenador de Cuenca? Me encantaría, no te diré que no, pero no lo he pensado a corto plazo.

Pero lo que tiene claro es que quiere entrenar.

Sí, me gusta mucho. Me gusta mucho ver los partidos en mi casa, aunque ya sepa el resultado. Antes me tomaba una cerveza y veía un partido de balonmano, desde hace unos años los veo de otra manera. Cuando quiero tomar una cerveza veo fútbol y baloncesto, el balonmano me gusta verlo tranquilamente, yo solo en mi casa y analizarlo. Te lo inculcan en la escuela de entrenadores y se lo he visto hacer a mi padre, será por eso.

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